Tengo otra afición. ¿Cuántas llevaré? Me gusta navegar por webs recónditas, algo marginales y un poco enfermizas. Archivos digitales donde siguen flotando, como restos de naufragios, imágenes inquietantes. O raras. O sencillamente impactantes. Tienen que ser añejas, sugerir algo y obligarte a mirarlas un buen rato. Estos son algunos de mis hallazgos.
Con la función del domingo en el auditorio del Fòrum para 3.000 personas, acaba la gira del Terrat Pack por España y se apagan los focos (de momento). Estoy demasiado emocionado y demasiado cansado para ser objetivo, pero tampoco pretendo serlo. Ha sido brutal. Puedo asegurar que nos hemos dejado el alma para que todo quedara bien en nuestra ciudad. Notábamos los nervios de un estreno y, de alguna manera, lo era. Nos presentábamos en casa después de muchos kilómetros y muchas plazas. Solo hemos recogido cariño y más cariño. También ha servido para unirnos y conocernos más, esos cuatro tíos con americana y sudorosos que a lo mejor usted ha visto en alguna actuación. Si me fijo en mis compañeros, puedo decir que soy un tipo con suerte. Évole, Corbacho y Berto son unos cracks y todavía me emociona verlos salir a escena defendiendo los colores de El Terrat que no deja de ser una especie de club de fútbol de humoristas. Y de buenas personas que pretendemos hacer reír. ¿Hay algún trabajo mejor?
Mi agradecimiento, por supuesto, para todos los implicados de alguna manera en la gira. Son muchos y nos lo han puesto muy fácil. Y a "White Label", aunque solo lo cobre Berto. Ahora, unas vacaciones y a pensar en el futuro. Ha nacido una nueva criatura en la productora. Se llama Terrat Pack y habrá que alimentarla y verla crecer que los niños de ahora ya no son como los de antes. Fin.
Le mando a Mikel Urmeneta, a Nueva York, un mail con una foto: "Mira, ahora hago casas para ratones". Me responde a las pocas horas: "Yo pongo los ratones". Nuestra colaboración artística es de este tono. ¿Alguna marca de quesos interesada?
Hay un hombre en el canal Vimeo, que se lo pasa de miedo con lo que el denomina una estedicán. Este debería ser el spot comercial del fabricante. Lo ves y te cogen ganas de comprar una. Bueno, también te cogen ganas de saber quien es este hombre y a qué se debe la alegría que lleva en su cuerpo serrano (nunca mejor dicho).