El arte es provocación. Subversión de los códigos para llegarnos al estómago y hacernos sentir algo. Es lo que consigue el artista madrileño Eugenio Merino cuando pone a Elvis cantando el rock de la cárcel, con imágenes de Guantánamo.
Una de las prisiones más vergonzosas de la época moderna que estamos esperando a que Obama la cierre.
El maestro del "street art" se llama Bansky. Su obra ya cotiza en las subastas de arte. Lo mejor siguen siendo sus intervenciones en la calle. Pocas y buenas. Como muestra, este vaquero a lomos de un desconchado en pleno Bronx de NYC. Un crack el Bansky.
La globalización viene a ser que, por ejemplo, un amigo llamado Mikel Urmeneta, se pase una tarde del domingo en su apartamento de Nueva York, fotografiando caretos de revistas a los que coloca ojos de cristal. Es su manera de decir: "pienso en tí". Y yo se lo agradezco y hasta me hace ilusión. Un abrazoo navideño Mikel.