Drunken politicians

Jueves, 26 de febrero de 2015

Los desahucios siguen
aunque no salgan en el telediario

Lunes, 23 de febrero de 2015

Los dramas siguen aunque no quieran enseñárnoslos. Aunque el foco ardiente de la actualidad se desplace hacia otro lado, normalmente porque al que tiene que iluminar (informar) no le interesa. Eso no evita la tragedia, ni calla la rabia. Y las cosas siguen pasando. Las malas siguen pesando. La plataforma Stop Desahucios, esa gente acorralada por un sistema carnívoro y sin sentimientos, sigue luchando. Ahora alertan una vez más sobre esta vergüenza cotidiana: 20.000 personas han perdido su casa en el último trimestre del 2014. Me llega un sobre con esta información y un pequeño sello con el lema #nomasdesahucios. Se han repartido más de cinco mil. "Para que lo utilices donde creas conveniente y que nuestro mensaje cobre fuerza". Eso es lo que hago dentro de mis posibilidades. No lo pienso demasiado. Son esas cosas que te empujan desde las tripas, que te queman, que te obligan. Nos hacemos, con Berto, una foto con el sello impreso en la palma de nuestra mano. Ojalá sirviera de algo. Ojalá la conciencia de los que pueden pararlo les abrasara y les obligara a tomar las medidas necesarias. Cada vez que escuchen que los bancos ganan más dinero, recuerden a esas familias con las maletas en la calle, la autoestima por los suelos y sin futuro.

Qué bien se explica Anabel Alonso
El ciclón Anabel Alonso pasa por el programa para disfrute general. Es una fiesta de mujer. Pero una fiesta bien organizada. Lo cuenta todo bien, colabora como la primera y deja un buen sabor de boca. De esos invitados que da gusto recibir a esas horas intempestivas en las que trabajamos. "Vamos tan tarde que es pronto", me salió la otra noche. Me gustó un poco la frase, y eso que yo no me gusto nunca. Bueno, ahora Anabel está en el teatro con "El eunuco". Y en la tele de vez en cuando. Parece que está a gusto sobre las tablas o sobre un decorado que oscila y te tira por el suelo. ¡Lo que le eches! Lleva toda la vida en la comedia, pero no se gasta, ni se quema. Su propia energía la mantiene fresca y luminosa. Me alegro por ella y me alegro con ella.

Ya pasó San Valentín y el amor continúa
Parecía imposible. Se diría que la mercadotecnia podía aniquilarlo, pero no. Será que el amor es tan fuerte en sí mismo que puede soportar y hasta sobrevivir a las embestidas del consumo. Se esfuma el olor de los perfumes, se gastan los regalos, se marchitan las flores, pero ella (o él) siguen ahí, a nuestro lado, soportando nuestros malos días, nuestras dudas, nuestras contradicciones. Si sigue, es que te quiere. El supervitaminado Marc Giró impartió una clase gritada sobre el amor. Genial como siempre. "No confundir amor con calentón. ¡Sáciate, sáciate por ahí! Si después de todo eso te sigue gustando, es que le quieres". Bueno, no sé. Cada uno tendrá su método. Lo de saciarse suena más a fantasía que a realidad. El caso es que la propia vida, como siempre, te va a subrayar quién vale la pena que se quede y quién es mejor que se aleje. ¡Que tengan suerte!

Ya no sé quién se ha hecho la cirugía estética y quién no
Ahora resulta que Uma Thurman nos dice que no se ha operado, que se trataba de un maquillaje. Ponen las fotos para demostrarlo. ¡Con las risas que nos echamos a costa de su desfiguración! Reconocí públicamente el error, me tragué el sapo, y me pregunté si todos esos famosos transformados (normalmente a peor) que vemos regularmente no son sino gente que no se ha lavado la cara lo suficiente. Ya no sé qué pensar. Ya desconfío de todo. Antes era más fácil, ¿no creen? "Mira, ese lleva peluquín": lo veías claro y te reías un poco sin que se diera cuenta. Ahora, esos pómulos hinchados, esos labios morcilleros, esos ojos sin expresión pueden ser obra del bisturí o sencillamente es que esa gente no ha descansado. Me miro al espejo. Acabo de cumplir 50 años. "Son los nuevos cuarenta", me dice un amigo. Y yo voy y me lo creo. Y me lo hago mío. Y pienso que no me voy a operar. ¿O quizás me lo han hecho mientras dormía y por eso tengo un aspecto razonablemente pasable? Siento miedo.

"Memorias en diferido" en Interviú

Los niños
nos hacen mejores personas

Jueves, 12 de febrero de 2015

Hasta que tienes un hijo no te das cuenta. Aparte de no dejarte dormir y poner a prueba tus lumbares, los niños endulzan tu carácter, lo liman, consiguen hacer un peeling de tu personalidad (que cuanto mayor eres, más imperfecciones acumula) y, en definitiva, te convierten en una persona mejor. Vuelves a jugar, a reír, a emocionarte por cualquier cosa. Parece mágico, pero debe de ser algo perfectamente calculado por la naturaleza. La cría pasa a ser prioritaria, y todo lo que esté a su favor hará posible que salga adelante y lo haga en las mejores condiciones. Cuando vino Pablo Carbonell al programa hace unos días, nos reencontramos con el loco entrañable vestido con mono de trabajo. "Me encanta ir en mono porque tengo la sensación de que voy desnudo por dentro". Cantó y deliró, pero cuando habló de su hija Mafalda, ahí mejoró todo. Le cambió la cara. Bajó un poco el tono, calculó todas sus palabras y estas se convirtieron en elogios sinceros y de admiración. Mafalda ha participado con su padre en un programa musical, y el líder de Los Toreros Muertos (que, por cierto, están de vuelta otra vez) reconoció "la fuerza con que supera sus problemas físicos, las ganas que le pone". Ahora él es su fan, y Mafalda, con unos ojos azules que tiran de espaldas, el centro de su universo.
Bob Pop nos dijo hace poco a Berto y a mí que le encanta oírnos hablar de nuestros hijos. Creo que no somos padres babosos (si así fuera, tampoco sería ningún problema) solo es que queremos compartir lo que vivimos porque lo que vivimos es bonito. Y cuando lo contamos, tenemos mejor aspecto. No hay terapia que consiga eso, ni año sabático, ni la práctica de deporte extremo (muy de moda ahora). Tenga usted un hijo, querido, deseado. Déjese llevar por el cariño y el sentido común. Ellos harán el resto.

Que dice "el Follonero" que este año no será fácil
El domingo 8 regresó Jordi Évole con su "Salvados" a laSexta. Esperanza Aguirre fue la protagonista, y volvió a quedar claro de qué pie calza, constatamos su poca gracia (por no decir nula), su rabia mezclada con ambición, esa falta de empatía que no puede disimular. "Salvados" es un programa-radiografía. Una endoscopia de la realidad y de sus protagonistas. Su estilo directo, relajado pero intenso, documentado pero natural, su narrativa, son ideales para calar a los personajes que acuden a él. Lo que eres, sale. Para lo bueno y para lo malo. Por eso muchos no quieren ir: porque no se gustan o porque tienen algo que esconder. Hablamos con Jordi de su temporada, de este año repleto de citas electorales, de posibles vuelcos políticos, del hundimiento de la izquierda, los nervios de la derecha... Él sostiene que no será tan fácil contar todo lo que va a ir pasando. Hay mucho en juego. Ya estamos viviendo un fuego cruzado de intereses, miedos, conservación de poltronas y una calle que se está viniendo arriba. En ese tablero cambiante y ardiente se va mover Évole y va a volver a sorprender, ya verán. Porque seguirá la agenda política, pero, cuando quiera, saldrá de esa autopista para buscar otros territorios del reportaje, otros protagonistas. Y lo hará bien, como siempre. Hace unos años, cuando empezamos, resultaba muy difícil vender un programa de periodismo en prime time. Era una excentricidad. Recuerdo que nos miraban como a los tontos de la película, los raritos... Ahora, en cambio, todo el mundo los programa, todos los quieren en sus parrillas. Algunos con más suerte que otros, claro. Algunos con rigor, otros solo con ruido y provocación. En la mayoría de ellos sale Marhuenda. A mí, personalmente, ya me empiezan a aburrir porque veo más show que información. Más tertulianos que especialistas. Más portavoces que protagonistas reales. Pero bueno, es una opinión personal, repito. Prefiero a Jordi y a su "Salvados", confío en su selección de los temas, en su manera de editar y escoger (dando voz) a los que normalmente no aparecen. Seguramente será un año difícil, pero el hecho de que sea decisivo y determinante lo hace apasionante. Y como, además, no hay otro remedio que vivirlo, lo mejor será hacerlo en la mejor compañía.

"Memorias en diferido" en Interviú

Cumplir años

Martes, 10 de febrero de 2015

Cumplir años

El telépata

Jueves, 5 de febrero de 2015

El telépata