Anabel y los chicos de El Pacto ya se han presentado en Barcelona. Fue una buena noche en nuestro querido Luz de Gas. ¿Cuántas cosas habremos vivido en Luz de Gas? Las presentaciones siempre son demasiado cortas, con algunos nervios, con muchas ganas.
Hay que sacar la media y constatar, de nuevo, la capacidad de El Pacto, para elaborar canciones redondas que se quedan en la memoria a la primera. Su sonido personal de pop honesto y bien hecho. La personalidad y el lideraje amable de una Anabel pletórica. Hay un montón de pruebas que corroboran la buena decisión que tuvimos de apoyarles desde "El Sello". Felicidades a todos.
Siempre me pregunto lo mismo cuando salgo de uno de sus conciertos. ¿Me gustan sólo las canciones clásicas y lo que voy es a ver el circo tecnológico que tienen montado? ¿Voy porque hay que ir? ¿Porqué le disculpo siempre a Bono que sea un insistente profeta de las causas solidarias y globales?
Aquí, una reflexión: ¿se han fijado que muy pocos se toman en serio su parte mesiánica? La gente suele decir: "muy bien el concierto, pero cuando Bono se pone a hablar y a pedir un 'global kiss'... uff". Pero allí estábamos todos. Esperando el "Sunday bloody sunday" o "When the streets..." y todos los hits que queríamos revivir. Nos comimos el último LP, se pagó una buena pasta por los tickets y Bono, mago del marketing, se calzó la camiseta del Barça.
¿Nos creemos que estaba encantado con Barcelona o lo entendemos como una parte de la ceremonia? A mi me gusta el rock, las canciones buenas y los artistas que desprenden verdad, sudor, pocas pamplinas y diversión. Eso es lo que me gusta. No necesito que conecten con el espacio sideral para que los astronautas digan que todos somos iguales.
Todos lo hemos intentado en las bodas (u otro banquete), pero no pasa de la broma.
Este señor es un profesional. Un manitas (mejor "deditos"), capaz de tocar cualquier melodía con la única ayuda de las yemas de sus dedos, unas copas y un poco de agua.
A Raimundo Amador le tocó la lotería y consiguió que el mismísimo B.B. King, pusiera unas notas en su "Bolleré". Da gusto ver el abrazo de Raimundo a ese inmenso hombre con la americana azul que aparece en el escenario. Momento mítico donde los haya.
Nada, que estaba en una reunión y me aburría un poco. Estaba silbando (flojito) "In the name of love" de U2. Y así, silbando, silbando y pensando en los U2 y en las gafas enormes de Bono, apareció este dibujo en el reverso de un sobre. Lo que no consiga el amor...
Pau Donés nos ha echado un cable de gran valor para la difusión de Cromosomos. Se calzó mi camiseta de "esperanza" en la última gala de los Grammy y nos hizo saltar el charco y entrar por la puerta grande. Gracias Pau.
Se trata de eso: conseguir el máximo de difusión del proyecto para que la gente las compre y, así, obtener el dinero para fines humanitarios.
Aprovecho para informar sobre la gira de Jarabe en la que estoy implicado. El grupo se ha inventado un buen concepto para actuar en los teatros. Se llama "Reciclando Tour" y empezó con buen pie este mes en Jerez. Ya tienen más de veinte bolos apalabrados. Atención fans: todos los éxitos con nuevos arreglos, una puesta en escena sorprendente y mi modesta participación virtual. Jarabe sigue caminando, adaptándose a los tiempos y cerca de los suyos.
Boletín de novedades musicales de Andreu. Fito Cabrales, descansará a partir de Enero. "¿Qué harás?". "Pues no tengo ni idea". Tendría que llamarse "Cabales". Porque sabe lo que es llegar arriba, pasando por todas las estaciones. Es un músico querido y respetado que ya lleva un millón de discos vendidos. Me regala un dibujo suyo y me pide que le dedique mi libro de monólogos. Le pongo: "Si a Fito le va bien, a todos nos va bien". Es mi sensación. El triunfo de lo bueno es sano.
Estopa está terminando su disco.
Volverá a ser un bombazo. Hablo con David que lleva un montón de tiempo en Madrid, metido en el estudio de grabación. Se lo producen ellos mismos, "con un comité de sabios que hemos elegido personalmente". David de Estopa es otro "cabales". El megaéxito, no ha podido ni tan solo arañar su personalidad. Está como siempre o mejor. Sigue el programa y me da buenas impresiones. Un amigo.
Mi primo Jaume, me trae el primer disco de "La Voz de los nadie", su grupo. He tenido el placer de dibujar la portada. Escúchalos en myspace/lavozdelosnadieband. Jaume y David, tienen proyecto y ganas y mucha ilusión. Me traen el disco, como quien trae a su niño recién nacido. Entre algodones. Les deseo toda la suerte del mundo.
Lo mismo que a Marc Parrot y su "Interferències". No pude estar en Bikini. ¡Qué rabia me da! Parrot es uno de los músicos con más personalidad que conozco. No se parece a nadie.
La cara B. Bruce Springsteen.
Lo dije esta semana: no se corresponde el cariño de la gente hacia Bruce, con las nulas facilidades que nos dan a la prensa. Ha pasado por España y no ha dado ni una entrevista. No es normal. Bruce es un Dios en Barcelona (ha vendido sus entradas en ocho horas para el concierto de junio) y tendría que bajarse del pedestal para atender a su legión de seguidores. ¿Culpa suya? No. Culpa de su discográfica que solo ve a España como un numero en la escala de ventas del mercado mundial. Y no se trata de eso.
He conocido a Alejo Stivel. El mítico productor. Otro sabio, enamorado de la música que conoce los resortes y que fabricó éxitos con Tequila. Inmortal Tequila. Alejo es culto, sensible y curioso. Está en todas partes, donde suene una buena guitarra. El tipo de persona que me gusta.
Vengo del Auditori de Barcelona de ver a Rufus Wainwright. En primer lugar: un tío que canta "Over the rainbow" en albornoz con su madre al piano y pone el auditori de pie, tiene mucha clase. Este es el caso. Y tiene genialidad y "ese algo" que lo hace diferente al resto de miles de cantantes. Rufus es una estrella y lo juega y lo integra en el espectáculo, cargado de gay power y de buenas canciones.
Rufus se ha inventado una sonoridad propia. Un lirismo que coquetea desde el pop, con el folk, el rock, el jazz, los musicales y muchos más. Un collage que hipnotiza, con una voz privilegiada. Este tío es un crack y mola que vaya de diva y que no se tome en serio. Debería despedir a la encargada de vestuario, pero me temo que es él mismo y eso no nos conviene.
Por si faltaba algo, Rufus se marcó un tema en el que aparece Barcelona y que nunca había cantado en directo. Redondo, intenso, fresco, generoso, desacomplejado y genial.