Tocar el cielo vendría a ser lo que vivimos con Joaquín Sabina. Cogió el maestro y se apuntó a nuestra caricatura. Y se creó un trío que nos llenó de orgullo, complicidad y nervios. Pero salió bien. Porque cuando hay ganas y humor y retos en el aire, todo va bien.
Gracias Joaquín. Gracias Berto.
He visto imitaciones en mi carrera. Muchas. Miles. Exactas, bizarras, desviadas, catastróficas, cariñosas, amargas, que mejoraban el original, que lo empeoraban. La otra noche, cuando Berto salió de maquillaje y dijo que era mi gemelo, me quedé sin palabras. ¿Qué habrías hecho tú en mi lugar?
Hablaba hace poco con un buen amigo sobre tomar riesgos en tu propia profesión. De no conformarte nunca y explorar nuevos caminos. Él es un gran defensor de eso y yo -le dije- un fanático. No entiendo este oficio sin riesgo, sin aventuras (no todas salen bien), ni retos.
Porque por debajo del río, que sería el fluir constante del programa durante cinco años, circulan numerosas "corrientes" de agua. Un signo de vitalidad y de riqueza. Y, sobretodo, de diversión para los que cada tarde levantamos el vuelo de BFN.
Me acordé de todo eso, cuando asistí al nacimiento de "Doblao flamenco", la nueva sección que empezó el pasado jueves. ¿La vieron? ¿No? Aquí la dejo. Este es el testimonio de un riesgo. Con dos pedazo de actores, dos músicos y toda la comedia que fuimos de concentrar un unos minutos (musicales). Y así seguiremos. ¡Oooole!
Se llama Grge Miller, nació en San Diego USA. Vive como doble de Elvis en Las Vegas y pasó por el programa. Dice que cuando era pequeño, después de asistir a cinco conciertos de Elvis en primera fila, el Rey le llamó a su casa. Y lo hizo en muchas ocasiones. "Guardo doce horas de nuestras conversaciones".
Tuve una extraña sensación a su lado. Como si bordeara la frontera del frikismo, pero sin acabar de cruzarla. Simpático y profesional, cantó con Julio Iglesias "Güebah" y al marcharse, micrófono en mano dijo: "El domingo estoy en Burgos". Desconcertante, muy desconcertante.
Estamos ante un fenómeno sin precedentes. Berto se ha empeñado en que Julio Iglesias dice "Güebah!!!", cuando canta. Le hemos dicho que no, pero el está emperrado. Vale. Hasta aquí, la cosa es más o menos normal. Pero es que ahora se ha sacado de la manga la primera imitación "evolutiva" de la historia. Dice que irá añadiendo cosas hasta alcanzar la perfección.
Me pregunto hasta dónde llegará todo esto. Solo hay un final: que el mito Julio le dé su bendición...
Antes de empezar el programa, se respira algo parecido al cariño. Debe ser la adrenalina que nos pone cachondos o vete tú a saber. El Tiriti lo inmortalizó con su móvil y, por una vez, la foto no le salió movida.
Un seguidor llamado Tomeu, regaló la otra noche a Berto una foto dedicada. En ella aparece el tal Tomeu en calzoncillos, con una sonrisa enigmática y -de su puño y letra- un corazón. Berto se quedó con esta cara. ¿Será mi compañero de programa un nuevo icono gay? Y, si es así, ¿qué le está pasando al colectivo gay? Los espectadores nos sorprenden más a nosotros, que nosotros a ellos.
Me pregunto porqué aparece siempre Harrison con esa cara de cabreo, como de no haber dormido. Siempre te haces una idea ideal de las estrellas. Harrison=Indiana. Socarrón, divertido. Pero no. De hecho, su filmografía está repleta de pelis donde huye, lo putean o se queda sin memoria. Igual de tanto sufrir se ha quedado así. Cuando se levantó para depilar a Berto el otro día, creí que le iba a meter una ostia.
Cuando todo parecía tranquilo... llegó "El Pupas". No sé por donde entró, ni quién abrió la puerta pero, por lo visto, se trata del nuevo ayudante de "El Chato Romero" que en cada puño lleva un avispero. Me cae bien "El Pupas". No es un hombre que contratarías como guardaespaldas, pero hay muchos trabajos más. (Bueno, en España no tantos). Vamos que si quiere seguir viniendo, por nosotros no hay ningún problema. Le pedí una foto y posó así de orgulloso. Un crack.
Hay noches en las que Berto, antes de empezar, está como raro. Un poco melancólico. Friega su lomo por mi pantalón, se encarama a lo alto del plató, maulla y solo come Whiskas. No sé, yo no lo veo normal.
El penúltimo experimento gráfico, me tiene pillado. Estamos hablando de una aplicación para iPhone (la "Face goo") que permite distorsionar las fotos, obteniendo resultados perturbadores. Aquí dejo cuatro ejemplos: Ana Morgade, Berto, el Follonero y Mia Font.
El problema va a ser ahora, mirarlos a la cara como si nada.
No sé qué me pasó. Fue una noche muy bonita y muy larga. Pasaban las horas y pasaban cosas. Subí a un avión, volvió a hacerse de noche. De repente me acordé de que tenía programa. Vi luz y entré.
¡Hay que ver! Una simple peluca, adosada a una calva carnavalera y los buenos ratos que me está proporcionando. Cada vez que me la "calzo", Berto hace lo propio con su melena y sus dientes y la gente empieza a sonreír, sé perfectamente que vamos a pasar un buen rato. Eso sí que es un misterio.
Ya ha empezado el espectáculo en las madrugadas de laSexta. Sostiene Berto (así lo dijo) que este año no volverá a maquillarse. Solo se transformará con el vestuario. Es una muy buena decisión porque supone un paso adelante en su carrera como actor. Lo que no está claro es si tras ese paso, se halla un precipicio. De ser así, que no dude nuestro compañero que todo el equipo le seguiría como un solo hombre o una sola mujer.
Hoy llegaré al plató a las 17:30h. (más o menos, que ya sabemos que menos es más), como vengo haciendo desde enero de 2004. Alguien dirá "ya ha llegado Andreu" y entonces saldrán compañeros de debajo de las piedras con walkie-talkies. Nos reuniremos, me sacaré un café malo/bueno de la máquina, dibujaré, nos leeremos el guión fruto del curro de nueve mentes deliciosamente retorcidas, nos gastaremos bromas, decidiremos lo que ensayamos o no. (Ya te digo ahora que bastante). Entraremos en el plató donde hará frío. Ensayaremos, pensaremos más cosas que solo salen cuando te metes en harina. Me gusta llamarlo "mi cocina". "Ponme un audio aquí, otro allí y ¿si la cámara sigue a Berto hasta quedarse a un centímetro de su nariz?". Cosas así. Este es el momento que más me gusta porque es donde sale a jugar mi experiencia. Tantos y tantos años de humor diario. Tantas y tantas maneras de darle la vuelta a las cosas, hasta encontrar el ángulo divertido. Primero en la radio y luego en la tele.
Hoy también le diremos a Ana Morgade que tranquila, que no pasa nada. Y al realizador Oscar Lorca que tranquilo que si pasa algo, mañana no viene. Es broma. No hay gritos, ni descalificaciones, ni miedos, ni nada que no se pueda solucionar con una broma o un intercambio de impresiones. El compromiso y la responsabilidad son cosas que la gente normal ya lleva encima de sus hombros. ¿Para qué recordarlo? Hay que salir a disfrutar, a jugar. Porque esto lo hacemos precisamente para eso y encima nos pagan. Vamos, que somos unos privilegiados.
Así es como irán las cosas hoy, dada la maravillosa rutina que tiran adelante más de cien personas, mirando de circular al margen de crisis, desanimos generales, horizontes oscuros y otros parámetros conectados a la condición humana. Es como si en plató, cuando empieza la música, nada malo pudiera pasar. ¿Estamos todos? Pues venga, vamos.
Esto es lo que pasó: Berto Romero se estaba maquillando de Marilyn Monroe. El proceso es largo y seguramente infructuoso. Pero lo realmente misterioso, fue que a "medio camino" del proceso me dijo: "Ven Andreu, aquí hay una foto". Fui con mi cámara y saqué la foto. Una vez en casa, descubrí que era... Jaume Balagueró. El maestro del cine de terror patrio. Glups!!! Dejo las pruebas y que cada uno saque sus conclusiones. A mi, me da miedo.
Una vez leí que Tom Hanks decía que "los buenos cómicos han tenido que sufrir antes". Primero parece un mandamiento de Escrivá de Balaguer pero, si lo piensas, tiene razón. Cuando has experimentado vivencias agrias y desagradables, estás más preparado para subrayar la felicidad, gozarla y al mismo tiempo, distanciarte para no creerte nada del todo. Algunos lo llaman "tener callo". Ideal para trabajar con la ironía, el sarcasmo y el descreimiento. Es entonces cuando tu humor no tiene porque ser blanco. Vienes de alguna tormenta y sabes que, en el fondo, no pasa nada. Te ríes más y mejor. A lo mejor es solo una teoría, pero pensé en ello cuando acabó el programa de Berto en laSexta. ¿Es Berto peor que antes de su programa? No, en absoluto. Yo diría que es mejor. La supervivencia de un programa no va directamente ligada al talento del artista. Hay demasiados factores que no controlamos: el horario, lo que hacen las "otras", las expectativas comerciales del propio público... Berto es diferente. Se lo tengo dicho. No es el típico colaborador que no puede volar en solitario. Tiene mucho proyecto dentro de su cabeza. Vendrán más oportunidades. Buenas, regulares y malas. Seguirá dependiendo de muchas cosas, peo el talento seguirá creciendo, el callo endureciéndose y los amigos (los buenos) a su lado. Así que solo hay que esperar.
El jueves antes de irnos de vacaciones le pregunté: "¿Qué harás el domingo?". "Nada. Lo dejo. No quiero quemarme. Les he dicho a la cadena que digan que es por baja audiencia". Un tío que dice algo así, tiene el futuro asegurado. Y eso que el futuro no existe.
El Terrat Pack ha pasado por A Coruña. Pasamos por el Palacio de la Ópera. Enorme pero acogedor. Hemos comido bastante. Bueno, mucho. La lluvia nos ha acompañado todo el fin de semana. La gente nos recordaba que "esto es Galicia".
Berto ya tiene su programa en la cabeza, Corbacho venía de grabar Pelotas y Follonero su Salvados. No creo que haya una función con tantos cómicos ocupados por metro cuadrado. Pero, a pesar de todo, lo pasamos bien porque nos gusta estar juntos.
Mi amigo Berto ya está en la "arena" de la tele. Ese circo polvoriento, duro y exigente que supone arriesgar con un producto propio y esperar a que todo vaya bien. De momento ya va bien. El hecho de que un cómico joven pueda estrenar un programa con su visión particular del mundo, su espectáculo unipersonal y su guión propio e intransferible, es algo que solo puede hacerse en laSexta y muy pocos pueden afrontarlo. Así que, de entrada, felicidades.
Ahora, el propio programa tiene que evolucionar, Berto tiene que tomarle la medida, "jugar" con él, expresarse fresco, natural y con esa genialidad que le sale sin esfuerzo. Cuanto más tranquilo lo dejemos, mejor le irá. En El Terrat apreciamos mucho a Berto y todos, sin excepción, estamos apoyando, aconsejando y gozando de su aventura. Porque tiene que ser eso: una aventura. Un viaje hacia territorios desconocidos, disfrutando del camino y celebrando que no todo está perdido en la tele.
La canción del primer programa, es de lo mejor que he visto en mucho tiempo. Ánimo sobrino. Ya sabes donde estoy: a tu lado.