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Lunes, 12 de abril de 2004

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Gente

Viernes, 2 de abril de 2004

Jordi Gago (él se define como "mamífero"), me hace llegar la caricatura de un sobrino suyo. Tiene 12 años, se llama Carles Julià.

Mientras como con los compañeros cerca del Terrat, se nos acerca un hombre mayor y me pide permiso para grabarnos con una cámara de video doméstica. No sé qué decirle... o sea, le digo que "sí". Y ya nos tienes a todos, alucinando con el tema. El hombre acaba y nos da las gracias.

Cuando volvemos a las oficinas, nos cruzamos con otra persona que todavía no ha comido pero que en cambio ha bebido bastante y nos pregunta: "¿Dónde puedo pegar un plotazo por aquí cerca? ¡¡¡Un puti-club vamos!!!".
La realidad supera la ficción, pero la gente supera la realidad.

Post-campaña

Miércoles, 17 de marzo de 2004

La precipitación (dramática) y la aceleración de los hechos (angustiosa) de los últimos días, nos ha dejado hechos polvo. no recuerdo una época tan liada, angustiosa y dura como la que hemos vivido. las palabras se acaban, los nervios se agotan, la rabia se dispara... todo, vamos. Todo al mismo tiempo. He envejecido cinco años de golpe.

El lunes me levanté por la mañana y tenía 44 años. Lo único bueno del tema es que he pasado la crisis de los 40 en 4 días. Primeras conclusiones: los terroristas no son personas, el PP la ha cagado y el vaso de la paciencia ciudadana se ha vertido, la gente tiene el poder de la verdad, votar es higiénico y zapatero tiene un curro que no se lo acaba. por encima del caos, los necios, la mentira, el dolor y la vergüenza, parece que planea la esperanza. La esperanza es una luz que derrota las sombras, ilumina el camino. siempre hay un camino, por muy mal que esté el patio. Después del luto, es el momento de la ironía. "Más vale chotearse de la vida que arrepentirnos de ella" (Séneca).

La campaña

Martes, 9 de marzo de 2004

La campaña electoral está siendo más previsible que un capítulo de la señora Fletcher. Por desgracia, no hay sorpresas. Rajoy y Zapatero no se verán las caras, negando a la población una buena ocasión para confrontar programas (por cierto, ¿alguien se ha leído alguna vez un programa electoral?). Así pues, hemos tenido que conformarnos con el debate de los guiñoles del plus. En un país de juguete, el látex ha superado la realidad. Y la realidad son dos candidatos principales sin carisma que priorizan destacar los defectos de los otros, antes que abrir una puerta de esperanza al futuro con ideas innovadoras, razonables, dialogantes, tolerantes, de crecimiento y del siglo XXI. Un futuro que se llama regularización de la inmigración, replanteamiento del trasvase del Ebro, "despenalización" de la vivienda, una nueva política de defensa (y ataque) y mil cosas más que todo el mundo ve, pero que nadie arregla. Igual es que no me he fijado lo suficiente, pero no escucho a nadie explicándome de una forma comprensiva, qué hay que hacer. No conozco ningún candidato que me permita pensar que se pondrá a trabajar seriosamente en el modelo de estado que es necesario definir. Porque últimamente, en esta península, estamos todos peleados los unos con los otros y una inquietante y acojonante sombra del pasado se proyecta sobre España. Sobre las 2 o las 3 o las 4 Españas.

Soplan vientos retrógrados, envenenados, tendenciosos. A esto se le llama "involución". Hacia atrás como los cangrejos. Como si no hubiésemos aprendido nada. También creo que hemos pasado demasiado tiempo callados y cómodamente anestesiados en una sociedad neoliberal salvaje. Bonanza económica (eso dicen) = silencio permisivo. Quien calla otorga.

La guerra nos hizo despertar de aquella siesta que creíamos tranquilizadora cuando sólo se trataba de la más absoluta inopia y pasividad. Y cuando hemos abierto los ojos, no nos ha gustado nada lo que hemos visto. Ni cómo somos, ni los amigos extranjeros que tenemos. Ahora toca volver a votar y no creo que seamos conscientes de lo que tenemos entre las manos. No se me ocurriría pedir un voto concreto, sólo quiero decir que ya va siendo hora de que nos saquemos el sueño de las orejas a través de la única herramienta que tenemos para intentar construir un mundo mejor. Durante quince días han hablado ellos, el domingo hablaremos nosotros. Yo quiero vivir más tranquilo, ¿y tú?

¿Qué pasa?

Martes, 2 de marzo de 2004

Pero, a ver, ¿dónde vivimos? Si escuchamos las últimas declaraciones de los ministros y gobernantes, diríamos que vivimos en una república "bananera". Trillo haciendo imitaciones, el otro incendiando las relaciones con Cataluña. En cambio, si hacemos caso del clima, parece que nos encontremos en un país nórdico. De aquellos que, antiguamente, lo ganaban todo en las olimpiadas. Domingo me levanto de una siesta y descubro que nieva. Pienso: "eso lo debe organizar el Fòrum 2004. Con el dinero que mueven seguro que pueden hacer que nieva. Ahora que mejor sería acabar antes las obras.

En el programa de esta semana tocaremos el tema. Vengo de grabar "Pasqual ja no viu sol". Nos hemos reído. Espero que se contagie.