El pasado verano me hicieron un encargo los de Catalunya Ràdio: una camiseta con un dibujo (el que yo quisiera) que luego sería subastada. Últimamente proliferan los encargos y peticiones con fines benéficos (no en vano, ha disminuido un 40% la ayuda gubernamental a las ONG, por ejemplo). En tiempos jodidos hay que seguir arrimando el hombro al hombre. ¡Parece un eslogan!
Bueno, el caso es que puse manos a la sobra y salió esto: "Viure!" (¡Vivir!). Así, imperativo. Casi como una orden. Vivir como una invitación a sentir, a emocionarse, a indignarse, a buscar y buscar, a pedir lo que es justo, a señalar lo que no nos gusta y destacar lo que nos hace felices. Todo eso y mucho más es vivir. Vivir es todo. Como dice Punset: "Ahora se ha descubierto que hay vida antes de la muerte".
Tengo un (otro) problema: no sé estar sin hacer nada. Si me quedo sin hacer nada, me duermo y entonces tengo la sensación de que pierdo el tiempo. Así que o duermo o hago algo. Lo que sea. Durante el verano se me plantea muy a menudo esta disyuntiva. Cuando encontré por casualidad una caracola en mitad del campo (me pregunto cómo llegó allí desde el mar), me puse manos a la obra. "¿Por qué no la dejas como está?", me preguntó alguien que no me conocía. Después de unas cuantas horas, el resultado fue una "caracola Paul Smith" que pongo a disposición de la conocida marca londinense. ¿Ves como siempre hay algo que hacer?
...no estar pendiente del teléfono. Poder desconectarlo sin remordimientos. Pensar: "Ahora mando yo, decido yo. Off". El que pueda hacerlo es que está de vacaciones.
Se trata de que, mientras esperas, no desesperarte. Hay muchos momentos en los que, teóricamente, no puedes hacer nada. Sencillamente esperar.
¿Cuándo dirá Guardiola si renueva o no? No lo sabemos. Cuando él quiera. Así que a esperar y a ir llenando tertulias de radio con las más disparatadas teorías.
¿Cuándo decidirá el millonario norteamericano dónde pone la sucursal europea de Las Vegas? "Antes del verano". Hala, a esperar y cambiarle las leyes para que Mr. Marshall esté cómodo.
Esperar, esperar... En el teatro pasa algo parecido. Tienes que esperar a que te toque salir al escenario. A mi no me van a pillar. Siempre llevo mi libreta, mis bolis, mi mochila... Para "matar" el tiempo suelo dibujar y aquel día había un espejo delante en el camerino.
Ahora que acabamos (de momento) Terrat Pack se abre otro compás de espera: el tiempo que falta hasta el nuevo programa que emitiremos después de la Semana Santa.
Me lo dijo una vez Carmen Sevilla cuando vino al "Sense Títol" en Tv3. Estaba en su camerino y le pregunté si necesitaba alguna cosa. "No te preocupes hijo. Ya estoy acostumbrada. La televisión es esperar".