Barcelona

Lunes, 11 de abril de 2016

Barcelona

(Des)Esperar

Martes, 29 de marzo de 2016

A la vuelta de la Semana Santa, regresé otra vez a la rutina de los aviones, esos autobuses con alas. Barcelona-Madrid-Barcelona-Madrid y así hasta el infinito y más allá. Lo que sucedió es que el vuelo esa tarde no despegaba. "Causas ajenas a nuestra voluntad", dijeron, que es uno de los argumentos más genéricos y socorridos que hay. Sirve para casi todo. Bueno, pues a esperar. Mucho. Demasiado diría yo. Más de una hora para que nos diera pista como si nos la fuéramos a quedar para siempre. Solo la necesitábamos un momento para coger carrerilla y salir pitando. Pues no. A esperar.

Tengo la costumbre de hacer garabatos en las revistas pero claro, esta vez me dio tiempo para todo y más. Una pena que no llevara óleos en mi mochila. Hubiera plantado el caballete en ese avión de Iberia. Un avión que no volaba. Una negación. Desesperante. Aquí dejo la prueba.

(Des)Esperar

Para los que han perdido la esperanza

Jueves, 10 de marzo de 2016

Sin wifi

Viernes, 6 de noviembre de 2015

Un bar de la ciudad de Barcelona ha decidido dar el primer paso: "Wifi no conectado (gente)". Es un lugar bonito, pequeño y tranquilo. Me dicen que apuestan por gente que vaya a tomar un café y hablen entre ellos, toda una temeridad (como negocio) hoy en día. Pero... ¿y si son más modernos de lo que creemos?

He leído por ahí que va cogiendo forma un movimiento que algunos califican como "el apagón digital" o "retorno a lo analógico". Dicen que hay personas que apuestan por desconectar, se dan de baja DE TODO en las redes y pasan de compartir, recomendar, etiquetar y todo eso que nos hemos inventado y que nos ocupa la mayoría de nuestro tiempo.

Personas que borran todo su historial, todas las pistas y empiezan a recuperar una "nueva individualidad", una libertad de movimiento sin estar geolocalizados. Los nuevos analógicos sencillamente usan la tecnología para currar, para sus necesidades básicas y luego "viven" las cosas como se hacía antes. Recuperan las charlas sin mirar cada tres minutos el teléfono, los paseos y viajes (sin fotos), el silencio, las comidas con los amigos, la lectura o el sencillamente no hacer nada. Unos locos, vamos.

(Nota: en el bar les preguntan si "people" es la contraseña)

Sin wifi

Lo (im)posible

Martes, 30 de junio de 2015

El bañador que lució el protagonista de "Lo imposible" (J.A. Bayona) "preside" las nuevas instalaciones de El Terrat en el Born de Barcelona. Y no es por casualidad. Lo adquirí en la subasta benéfica de Radio Barcelona "Cap nen sense joguina" y significa muchas cosas. La más importante: somos capaces de hacer mucho más de lo que nos creemos a pesar de todo. En los últimos años, la realidad se ha empeñado en complicar y embarrar las cosas. El mundo ha cambiado y todavía no sabemos si a peor. Pero a pesar de los apocalípticos, resulta gratificante comprobar que el motor de la ilusión, la pasión por nuestro oficio, sigue intacto. Y esos gracias a la gente, a la buena gente que es mayoría. Por suerte.

El bañador es una metáfora. Se puede, se debe seguir adelante. Hay que hacerlo. Y a poder ser, debemos continuar con el viaje un poco más sabios, más personas, más gamberros, más todo. Y ahí estamos: con el motor siempre en marcha.

Lo imposible