Volver a vernos

Jueves, 14 de septiembre de 2017

El retorno me regala reencuentros. Con mi equipo, con el público, con amigos y compañeros. Me hizo mucha ilusión que Gemma Nierga acudiera como invitada. Cuando veo a Gemma, me veo a mi mismo. Nos veo a los dos. Empezamos juntos en Radio Barcelona a principios de los 90. La época más emocionante que recuerdo de todos estos años de oficio. Aquello era un hervidero de ganas, de voces, de trabajo divertido. No reparábamos en ello, pero nos estábamos formando con "fuego real". Inolvidable.

Ha pasado el tiempo y aquí seguimos. La SER ha prescindido de Gemma y ella lleva todo lo bien que puede ese duelo. Es buena, es lista, le gusta demasiado todo esto como para embarrancar. Sigue teniendo la luz de siempre y estoy convencido de que el futuro le prepara retos donde podrá poner a prueba toda su madurez.

El programa ha empezado con buen tono, con nuevos compañeros que se suman a un elenco fabuloso. Va a ser una gran temporada. Seguro.

Andreu y Gemma

Mi nuevo amigo

Jueves, 2 de marzo de 2017

Lo dije en serio. Dentro de un programa de humor pero en serio. O "de verdad". Que me lo creía vamos. "¿Podemos ser amigos?". Así es como, ante todos los espectadores y público presente le declaré mi deseo al gran Miguel Rellán. Porque da gusto hablar con él. Porque van muy buscados los buenos conversadores. Porque escucha, sorprende, tiene sentido del humor, amor por el oficio y muchas cosas más que ya iré decubriendo. Ahora somos amigos. Ya les iré contando...

Miguel Rellán

El caso Santandreu

Lunes, 23 de enero de 2017

Me propongo escribir algo sobre lo que pienso acerca del paso de Rafael Santandreu que tanta polvareda ha levantado. Quizás demasiada. También quiero aclarar, si es que hace falta, algunos detalles de aquella noche, los motivos por los que le invitamos y mis conclusiones, siempre personales, sobre el tema.

Fui yo el que pedí a mis excelentes compañeros del equipo de producción de invitados, traer a Santandreu. Me parecía interesante conocer al protagonista de uno de les éxitos editoriales más sonados de los últimos tiempos. Unos días antes, me enseñaron la famosa entrevista escrita y contestada por él mismo. Aquello me pareció alucinante e inédito para mi, como ya dije en antena. Y llegó el día. Mi equipo le comentó antes de empezar que yo iba a mostrar la entrevista escrita (fue idea mía) y yo mismo le dije que me planteaba una conversación con un buen debate sobre el tema de fondo: el mundo de la autoayuda. Ningún problema. Santandreu venía a favor y eso es de agradecer. Y así lo hicimos. Por lo tanto, no se puede hablar de una escenificación pactada, ni de un sketch. Lo que se hizo es no esconder ninguna de nuestras intenciones al invitado (siempre lo hacemos así) y explicarle las bases sobre las que íbamos a hablar ante el público. Luego, efectivamente, había que conversar y ver como evolucionaba la charla. Nadie sabe cómo saldrá una entrevista y eso es, precisamente, una de sus grandezas.

La charla, según mi punto de vista, fue muy sincera y honesta. Los dos dijimos lo que pensamos. Mostré la entrevista escrita sí, y él pudo explicar por qué lo hizo, desgranar sus ideas y convencer o no hacerlo, a todos los que le vieron. Tuvo tiempo y espacio para ello, algo que siempre garantizamos en el programa. Para nosotros, esto es muy importante.

Personalmente, cada vez discrepo más sobre este mundo de la autoayuda. Pienso que es un castillo de arena, construído sobre los miedos de la gente, la persistente inestabilidad en la que vivimos y el miedo atávico sobre el futuro. La vida es jodida, lo sabemos, y a veces nos bloqueamos y buscamos argumentos e ideas que nos arrojen algo de luz. Es comprensible, no sé si recomendable. Pero debo decir que cuanto más mayor me hago, más escéptico me vuelvo. Creo que una buena charla con amigos de verdad, te da mucha claves para vivir. Creo que una buena peli, un buen libro, un ensayo, una novela, un poema, una obra de teatro, un paseo con calma, abre la mente y enseña los caminos. Siempre ha sido así. Si todo eso falla, o no, siempre se puede acudir a un buen y reputado profesional. No estoy en contra de la psicología, la buena, y todas sus ventajas ampliamente contrastadas. Al contrario. Lo que me escama es ese culto a la superación a toda costa, el éxito (ese becerro de oro actual) y la busca de la felicidad, propagado por nombres-marca que suena a hueco, a reiterativo y oportunista. Creo que la mayoría de la gente piensa así y que hay un cierto hartazgo general, pero eso es solo una impresión personal.

No conozco con detalle la obra y el trabajo de Santandreu. No lo suficiente para valorar y examinar sus tesis y pensamientos. Lo que he leído no me ha convencido. Y tampoco lo hizo en la entrevista. No disipó ninguna de mis alarmas sobre el tema. Pero eso no quita que deba agradecerle su paso por el programa y la disposición que mostró. Siempre digo que un late es (o debe ser) un escaparate sobre la vida y sus protagonistas. Nuestra obligación es hacer de intermediarios para que todos se expresen. Luego, como siempre, es el espectador el juzga y saca sus conclusiones. Tú debes garantizar una condiciones honestas y favorecer el espectáculo. Eso es lo que intentamos cada noche en "Late Motiv".

El placer de hablar y escuchar

Viernes, 20 de enero de 2017

Por fin un economista que duda, que escucha, que reconoce los errores de su gremio, que reivindica el arte de dialogar aunque se piense lo contrario. Porque en el debate está el crecimiento y en el respeto un mundo mejor, más habitable, más justo que buena falta hace.

Juan Torres pasó por "Late Motiv" dos semanas después de abandonar un plató donde el grito actuado, la acusación ruidosa están perpetuando esos malditos esteretipos tan nuestros, tan odiosos. Un teatrillo de antagonistas que no va a ninguna parte. Ese disparar al discrepante sin el menor atisbo de vergüenza solo buscando la atención y la audiencia, es sonrojante.

A la economía le hace falta más vergüenza, más dignidad, más independencia y objetividad. Bueno, en realidad, todos necesitamos eso y lo buscamos cada día.

Juan Torres

Escuchar la sabiduría

Miércoles, 30 de marzo de 2016

Podría estar escuchando a un hombre de cien años un día entero. Sabe mal interrumpirlo. Todo es sabiduría. José María vino al programa el día que cumplía un siglo y nos regaló uno de los mejores momentos de la pequeña pero intensa historia de nuestro programa. José María nos conquistó y el regalo que le hicimos, conducir un autobús, se quedó pequeño. Solo podemos decir "gracias".

José María