Soy de fieltro

Miércoles, 9 de julio de 2008

Así me he quedado estas vacaciones. Del tamaño de un muñeco de fieltro, que no de vudú. No confundir.
Muñeco de fieltro Esto es un detallazo de Vane y Tània, The sisters, que se han montado un chiringuito en la red. ¿Quieres ser de fieltro? Es muy fácil.

Poesías con sello

Viernes, 20 de junio de 2008

Muchas veces he dicho que me resulta imposible agradecer a todos los que me mandan algún detalle. Ni tan siquiera enumerarlos. Decenas o cientos de gestos. No importa el valor. Desde una botella de aceite a un muñeco que canta. El abanico es alucinante. Gracias otra vez.

Intento contestar a muchos de los mensajes, pero me resulta muy difícil. Tendría que parar el programa y dedicarme un año entero al tema y creo que la productora no estaría de acuerdo. La gente (que le gusta el programa) es maravillosa e imaginativa. Y se lo curra. (Gracias Yanira por el álbum de fotos).

Quiero enseñaros la carta que me llegó esta semana de Manuel María Fernández Fernández de Paterna del Campo. Un joven poeta de veinticinco años que nos dedica sus versos. Y, por si no queda claro, los versos empiezan en el sobre. Nunca había recibido una carta así. La primavera, aunque lluviosa, ha desatado al bardo que llevamos dentro.
Poesías con sello

Muchachito

Viernes, 11 de enero de 2008

El instinto falla pocas veces. O el olfato. Recuerdo que la primera vez que escuché a Muchachito me pilló por el estómago y por los pies. No había escuchado una cosa igual. ¿Quién demonios era aquel tipo con sombrero, guitarra y un bombo con faros de coche?

Marc Parrot le había producido su primer disco. Una especie de rumba-funkie-rock. Un gitano sin ser gitano. Muchachito se ha forjado en los bares. "Una vez se me quedó un tío borracho, pegado a la pierna con la que le daba al bombo".

Muchachito
Lo ha visto todo y lo tiene muy claro: risa, fiesta, música y amistad. Te da unos abrazos largos que cargan las pilas. Le importa un huevo la crisis discográfica. Se ha montado su sello, gira por ahí, la lía y mueve un batallón. La crítica (odioso concepto), ya se ha rendido a su talento.

Creo que lo mejor de Muchachito, su bombo y su infierno, está por llegar. Él juega en otra liga: la de los músicos de verdad. Y la verdad, es que hay muy pocos.

La poesía y la ignorancia

Miércoles, 5 de diciembre de 2007

Un hombre de mediana edad me preguntó hace unos días en Sevilla: «¿Puedo regalarle un poema?». «Hombre, pues claro». Nadie puede negarse. El hombre siguió caminando a mi lado, mientras arrancaba de su libreta estas estrofas. Se llama "Ignorancia" y es una declaración de principios. No pidió nada a cambio. Me dio el poema, sonrió y desapareció por la Alameda de Hércules.

Luego, comiendo una pizza, le dije al camarero: «Perdona, pero te pareces a Gustavo Adolfo Becquer». «Sí, sí. No eres el primero que me lo dice». Ya de vuelta, en el avión, escribí : "Las sorpresas son los atajos del destino". La poesía, la ignorancia y las sorpresas, se entrelazaban en el aire, entre las nubes, a miles de metros de altura. Me pareció ver a José Agustín Goytisolo sentado en la clase turista. Volví a mirar y ya no estaba.

Carta con poesía