¡Están por todas partes! A medida que se acerca el festival de festivales, el chiki-chikismo se eleva a cotas nunca conocidas. El otro día, paseando por la Costa Brava, descubrí un cartel que anunciaba la actuación de «Hot Chiki-chiki». Aparecía éste señor que, como se puede ver, ha cuidado hasta el último detalle.

El micrófono es un poco desproporcionado, pero todo lo demás encaja. Los clónicos de Rodolfo, podrían llegar a ser una raza superior que dominara la Tierra y nos sometiera a las cuatro leyes básicas. Menos mal que queda poco para Belgrado.
Chiki-Tsunami
Salir como un toro
Hay gente que ama tanto la televisión que salta a los platós como si de un ruedo se tratara. Todo pasión y embite. Bueno. O eso o es que son un poco gilipollas. Véase el vídeo que adjunta tiriti de BFN donde un concursante «topa» con la cruda realidad. Si es que…
Anónimo

El Boxeador

El cantautor y sus computadoras
Jorge Drexler es el más listo y el más bueno de la clase. Detrás de su apariencia inocente, hay un genio en plena ebullición que no está dispuesto a que lo engulla la rutina o el éxito. No para de trabajar y es un pionero mezclando sonidos con su guitarra y sus canciones prácticamente perfectas. Lo pensé cuando vino el otro día y me presentó a sus compañeros de fatigas actuales que graban y reproducen sonidos después de haber sido «robados» por la calle. Timbres, campanas, coches…»Uno de ellos es Martín de la Patagonia». «¿Y viene cada día desde allí a trabajar?». Esbozó una sonrisa, con su traje y corbata negros y la camisa blanca. Me recordó a Jhonny Cash en su película autobiográfica.

Drexler va a seguir dando mucho que hablar. Parece que la crisis de la música no va con él. Normal. La gente con talento, esquiva los vaivenes de la industria. Les sobran recursos para seguir siendo ellos mismos o mejores.