Empiezo el año en Bilbao. Un pintor africano se pregunta en la exposición 100% África del Guggenheim: «¿Hacia dónde va el mundo?» ¿Qué le vamos a responder? ¡Precisamente nosotros! El mal llamado primer mundo que se muestra reiteradamente incapaz de solucionar sus problemas, con las repercusiones que eso conlleva.
Hussein paga con la muerte su terror. No es solución. La pena de muerte nunca ha solucionado nada. Nos vuelve peores. ETA, explota un coche bomba en la T4 y la tregua salta por los aires. No me cabe en la cabeza como puede resultar tan difícil consensuar y despolitizar el conflicto más grave de nuestra historia moderna. Como se manipula y manosea algo tan delicado como la tregua, sometiéndola a un examen diario y público. Me parece de una irresponsabilidad impresionante. Hay que hablar menos (mucho menos) y solucionar de verdad el tema.
Parece que el espíritu de la Navidad se marchó el mismo día 25 por la noche, dejándonos solos con nuestras contradicciones a los pies de un nuevo año que todos imaginan feliz.
¿Seremos capaces?

