Cuando estás hablando con alguien y no le escuchas. Le escuchas pero no le oyes, porque tienes otras dos conversaciones en la cabeza. Como flotando o superpuestas. Como los envases de jamon york cortado donde cuesta tanto separar uno de otro. Las palabras se pegan entre sí y hasta parece que pierden su significado original. Cuando la música te molesta, la radio te irrita más de lo normal (que ya es decir) y el tráfico parece que se haya organizado para joderte sólo a ti. Cuando hace sol pero no te das cuenta. Cuando suena tu teléfono y desearías que no lo hiciera nunca más. Cuando te despiertas por la mañana con la sensación de que no has dormido.
Cuando pasa todo eso, es que necesitas vacaciones. Y eso es lo que ha pasado. Y por eso estamos de vacaciones. Volveremos como nuevos o semi-nuevos.

