Hoy me siento (una vez más) afortunado. Las emociones vividas se amontonan en mi cabeza.
He llegado de Madrid, dónde siempre me acogen con los brazos abiertos. Cientos de firmas en la feria del libro, corroboran el cariño y la fidelidad de nuestros seguidores. He escuchado las palabras más bonitas, he visto la amistad y la complicidad del foro de Buenafuente & Co., de los espontáneos que resumen con un «Gracias», todo lo que quieren decirme. Eso digo yo: «Gracias». Porque esto es un viaje compartido. Saludé a Gala y a Sánchez Dragó. Los dos comentaron que me he engordado, pero los respeto igual.
Mientras tanto, Cimas, David, Fermí Fernandes y Suárez en la dirección estrenaban «La Vida mata», nuestro nuevo proyecto teatral que transpira calidad en los textos, dominio de la escena y un paso adelante en los espectáculos cómicos convencionales. Me siento muy orgulloso de ellos.
¿Más emociones? El viernes presentamos en el Saló del Cómic, la revista «Buenafuente» que hemos perpetrado bajo el manto protector y sabio de los amigos de El Jueves. Fue la mejor presentación que he vivido. Con un Oscar Nebreda pletórico y un follonero rápido y certero. Al salir, un tío vestido de Superman me pidió que me hiciera una foto con él. Entonces entendí lo que significa el éxito.