¿Preparados? Vamos a ver uno de los momentos más brillantes de la historia de la televisión y del humor. Estados Unidos. Primer programa del mítico «Saturday Night Live«, en la NBC. ¡Primera noche! El programa se sigue emitiendo en la actualidad.
Bueno, de repente aparece el cómico más inclasificable jamás visto: Andy Kaufman. El hombre que destrozaba los estereotipos. El extravagante más entrañable. Se cascó esta actuación que fue su primera y única aparición en el programa. A la semana siguiente, dado que la dirección de la cadena no lo quería, un actor pidió que los espectadores votarán si querían que Andy volviera. ¿Qué paso? Mírate la peli (sensacional) «Man on the moon». Pero, primero, la actuación.
Andy Kaufman que estás en la luna
El programa de más éxito de El Terrat
«Ui, que difícil!», presentado por Fermí Fernandes es el programa con más éxito de la historia de El Terrat a tenor de lo que lleva en antena: cinco años en uno de los canales digitales de 8TV de La Vanguardia. Bueno, hay que matizar que no paran de poner una y otra vez los mismos, con lo que a nivel de productora preferimos no pronunciarnos.

Por lo que se ve, La Vanguardia tiene adjudicados unos canales, pero lo que sería la programación está tardando un poco. Algo así como cinco años. Preguntado el propio Fernandes al respecto, ha manifestado que «la gente me dice que me ve más joven por televisión y yo les digo que tienen razón». Nuestro equipo de investigación está consultando los archivos para buscar un precedente en el mundo e incluso nos planteamos presentarlo al Guiness de los records: el programa que se emitía una y otra vez. ¡Siempre el mismo! Desde aquí, quiero agradecer a 8tv, su inestimable apoyo a la industria audiovisual. Si todas las teles hicieran lo mismo, habríamos desaparecido. Eso si: saldríamos jóvenes y lozanos en un perfecto estado de conservación catódica.
Canal Reus
Nunca hablo de Canal Reus y voy a reparar el error. Canal Reus es la tele de mi ciudad, de la que me siento orgulloso. Hace diez años, nos juntamos los «hijos pródigos» de la comunicación local, bajo la batuta del inefable Josep M. Martí, mi padre profesional en la radio de los años 80. «Hay que apoyar, formar una empresa y tirar adelante la tele local». Ni pregunté. Había que hacerlo. Ahí nos liamos gente como Francino, Xavi Grasset, Josep M. Girona y muchos más.
Es el proyecto más puro en el que jamás he participado. No hemos ganado un duro pero, atención, llevamos diez años en antena con solidez, orgullo y unos parámetros de calidad inauditos en las televisiones locales. Ya se sabe que las locales han servido, a veces para que cuatro descerebrados programen porno, adivinos de tres al cuarto, programas que provocan sonrojo y poca cosa más. Canal Reus nació con las ideas claras: servir a la ciudad y su area de influencia con profesionalidad. Recoger la herencia del buen periodismo local, donde tuve el honor de crecer. Servir de plataforma de despegue para nuevos profesionales y velar por su independencia.
Diez años después, Canal Reus celebra su década con la cabeza bien alta. Está preparada para el desafío digital, pertenece a la Xarxa de televisions locals donde hay muy buenos profesionales y ya tiene presencia en internet. Quiero felicitar a todo el equipo, comprometerme a pasar estas navidades y mandar un abrazo a su director Quico Domenech, con el que compartí los años de Radio Reus. Una de las mejores épocas de mi vida. Canal Reus, «respira» aquel aroma de libertad y profesionalidad que nos sirvió a muchos para seguir soñando que la dignidad y la comunicación pueden ir de la mano.
La prosperidad
Cuando me preguntan por el éxito, siempre digo que yo prefiero la prosperidad. Que las cosas vayan bien, que haya trabajo, buen ambiente y perspectivas de futuro. Tal como están las cosas hoy en día, me parece lo más apropiado y razonable. Nos dicen que los nubarrones del capitalismo decadente, traen mal tiempo. Que la globalización competitiva sólo presagia más nerviosismo, que todo es peor de lo que parece y cosas así de «divertidas». Pon que la mitad sea cierto. Bueno, pues en medio de ese clima frío y poco favorable, El Terrat sigue navegando con prosperidad. Un milagro, si es que crees en ellos, o un premio a la perseverancia.
En las últimas horas, nos hemos incorporado al grupo europeo Banijay de producción televisiva, con sede en Francia. ¿Por qué? Porque han creído en nosotros, nos han mostrado su respeto, nos han enseñado su proyecto y un mapa con el camino que podríamos andar juntos en el futuro. Y hemos aceptado. En realidad, son muchos los grupos que se han interesado a lo largo de los años en El Terrat.
Ninguno con la energía y las ideas tan claras como Banijay. ¿Dinero? Sí, nos han pagado dinero. ¿Acaso no nos merecemos un premio después de veinte años de andadura? Los que nos conocen saben que no nos mueve el dinero. Pocas horas después de cerrar la operación, ya estábamos en un camerino de Viladecans, sudando y estrenando nuestra gira de teatros. Porque somos así. Unos enamorados del oficio que necesitamos motivos y apoyos para seguir soñando. Y cariño. También necesitamos que nos quieran y nos digan que cuentan con nosotros para llenar Europa de ideas.
Todo va a seguir exactamente igual. Si hemos llegado hasta aquí es gracias a la aportación de todos y cada uno de los trabajadores de El Terrat que le dan el carácter único que tiene. Artistas, técnicos, productores, administrativos… Todos, sin distinción alguna. Sería un cretino si pensara que debo o debemos cambiar. El Terrat no puede cambiar, porque deja de serlo y desaparece el sueño. Es imposible alterar los lazos de amistad (más bien hermandad) y complicidad que nos unen. Todos los socios, por separado, podrían tener una empresa. Pero juntos, conforman una acumulación de talento y una suma de posibilidades alucinante. Y lo que es más importante: juntos nos reímos y nos queremos. Solos nos aburrimos.
Así que ahora, sabiendo que la prosperidad es muy parecida a la felicidad, empieza el enésimo futuro. Con la misma ilusión que siempre o quizás un poco más. Nosotros ya tenemos el premio diario de la risa. Es nuestro verdadero motor y lo que justifica todos nuestros esfuerzos. Ya nos ganamos muy bien la vida. Pero ahora, vamos a seguir creciendo, pensado locuras y lo que es mejor, haciéndolas sin tener que visitar a los bancos y a los notarios que son profesiones muy respetables, pero que me ponen muy nervioso. Humor, humor y más humor. Es lo que se nos da mejor y así seguiremos hasta que el cuerpo y la cabeza aguanten.
Pongan la tele, vayan al teatro o naveguen por internet: estamos ahí. Gracias a todos los que se han sentido felices estos días con la noticia. Son nuestros amigos y viven con nosotros la alegría de la prosperidad.
Amaral y el éxito
Siempre he creído que el éxito no cambia a las personas. Sólo potencia su personalidad. En el caso de Amaral, el éxito es esfuerzo y agradecimiento. Al público, al destino, al trabajo diario de tantos años que los ha colocado exactamente donde deben estar: en lo más alto. Los encontré como siempre. Con su toque de timidez y de proximidad. Saboreando todo lo bueno que les pasa y sin quejarse.

En estos tiempos de crisis y zozobra, el que se queje por trabajar no tiene perdón. Fue un placer verles tocar en directo con un arreglo especial para el programa. La voz de Eva me sigue cautivando y se lo dije. Tomé esta foto en los ensayos. Buen trabajo, chicos.
