Excesos

Martes, 6 de junio de 2006

Los excesos empalagan. Los excesos saturan, irritan y producen rechazo. Excesos vergonzosos, como el seguimiento de la agonía y la muerte de Rocío Jurado. Una artista como ella, no se merecía la falta de estilo y de ética que ha inundado las programaciones. ¿De verdad hacía falta conectar con el sepelio y retratar algo tan íntimo como el dolor por la muerte de una madre? Yo creo que no. A mí, me ofendió.
Ahora vendrá otro debate sobre los límites del periodismo que el propio periodismo no sabrá dilucidar. Hasta la próxima cita que para algo somos latinos y lo que decimos hoy, mañana vete tú a saber.

En otro orden de cosas, la campaña sobre el Estatut de Catalunya también vive instalada en el exceso y la saturación. Ya no sé que pensar y eso nos pasa a muchos. ¿De verdad es un proceso de crecimiento para Catalunya o una lucha a codazos por colocarse en la parrilla de salida de la política catalana?
Maragall y Mas : Sí. Carod y Piqué : No.

Las coincidencias, despistan y crean extraños compañeros de viajes. A lo mejor es el viaje a ninguna parte. Las descalificaciones suenan a monserga y hasta los personajes populares que animan de una manera neutra a la participación, parecen decir: «Yo no iré, pero me toca decir esto».