Inmigración

Martes, 23 de mayo de 2006

Tengo una idea. En el puerto de Barcelona, está atracado (nunca mejor dicho) uno de los cruceros de lujo más grandes del mundo. Mientras tanto, cientos de africanos llegan a las costas de Canarias, huyendo de su futuro en míseras embarcaciones. Las dos caras de la moneda. Nexo común: el mar.

¿Por qué no hacemos una cosa? Se coge el buque de millonarios, se invita a los susodichos a pasar un mes en Barcelona pagando ellos, se lleva el buque hasta las costas de Senegal, se habilita para que se reúnan los diplomáticos de los dos países y muchos más de la zona. Marruecos también. Hasta que no se pongan de acuerdo no salen de allí. No van a agobiarse ya que el barco tiene de todo. Tiene gimnasios, teatros, piscinas, mini golf… De todo. Incluso puede cargar con la poca vergüenza que les quede a todos aquellos que no se ponen de acuerdo con un problema humano catastrófico y sin precedentes.

¿Hasta cuándo vamos a esperar? ¿Podría caber toda la población de África en Canarias? Hubo un tiempo (no muy lejano), en el que los españoles se largaban a otros países porque aquí no había nada. Ahora se ha girado la tortilla. La solución de fondo de los éxodos modernos, es urgente y humanamente necesaria. Que se lo curren ya.