Y además, de verdad. El restaurante «El Bulli» de Roses, ha sido considerado como el mejor del mundo. Ya lo era, pero lo han corroborado una vez más. Y Ferrán, otra vez se ha sacado la humildad del gorro y ha dicho que «es bueno para España, para todos los cocineros de España». Sólo los buenos, son humildes. Los normales se las dan de genios y no lo son. Porque sólo eres bueno, si lo dicen los otros. Si andas reivindicándote, eres un pesado.
Me alegro mucho por Adrià, porque sé como lo vive. Con esa emoción e intensidad tan suyas. Pone el corazón y los sentidos para hacernos felices con sus inventos. Es el referente mundial. No sé si somos conscientes de lo importante que resulta, ser contemporáneo de Adrià. Estamos aquí, ahora, con él, asistiendo a la evolución que ya está marcando la historia de la cocina.
¡Qué hambre me está entrando! Felicitats amic.