La Niña de Shreck ha llegado a la cima. Ya está en su cielo y sigue bien viva y muy mujer (cómo repite continuamente). Ayer rozó la gloria cuando Antonio Banderas, el gato que hace grrrr…, le entregó en persona uno de los cromos que le faltaban. ¡El propio Banderas! Me informan que tras ser evacuada a un hospital, ya le han dado el alta aunque no se encuentre bien, así que puede reaparecer en cualquier momento.
Fue un momento sublime. Un programa inolvidable. Banderas se comportó como los grandes invitados: con ganas, energía y complicidad. Le deseo lo mejor a su segunda peli «El camino de los ingleses».