He estado en Madrid y en Sevilla por cuestiones de trabajo. He recogido cariño de nuestros seguidores y sinceras declaraciones de fidelidad. Muchas gracias. También he visto algún pesado con dos copas de más. Pero pesados los hay en todas partes.
Un taxista colombiano, reconoció que lo que más le gusta es que cuestionemos la actualidad. Que nos riamos de ella y desafiemos el pensamiento único y las versiones oficiales. «Es nuestro trabajo», le dije.
Un camarero en el Guadalquivir me contó un chiste: «Entra un tío en una farmacia. ¿Tiene pastillas para los nervios? Sí. Pues tómese tres que esto es un atraco».
Me compré un libro de ocasión: «Todas las canciones de Radio Futura». Mis ídolos-rockeros-poetas. Los hermanos Auseron vendrán en la última semana de ésta temporada.
Escuché el excelente último disco de Macaco, «Ingravitto». No te lo pierdas.
Comí tres quilos de pescaíto frito y una noche, caminando a la deriva por Sevilla, vi como se detenía una limusina blanca de la que bajaban diez tías. ¡Diez! Pensé: «Yo, esto lo he soñado». Nos hicimos fotos y me fui al hotel.
Al acostarme me acordé que tengo 41 años. En la tele ponían «Oh Brother» (Antena 3) a las cuatro de la mañana. Confirmado: lo bueno, va tarde.