Y ahora, la Holga

Martes, 15 de julio de 2008

Es una cámara. De la familia de las Lomos, pero con el negativo 6×6. Más grande y más loca. Es una cámara que parece de juguete. Todo plástico. En su imperfección radica su encanto. Nunca sabes lo que puede pasar y los fallos quedan bien. Bueno, no siempre.

El caso es que tienes un negativo de toda la vida con el que después puedes hacer lo que quieras. Me la descubrió un periodista que me hizo una entrevista para Esquire y ya es otro vicio que se añade a la lista. Estoy haciendo mis primeros pinitos. Borren la palabra «pinitos». Así, escrita, no me gusta nada.

Fermí (Holga)Laia (Holga)
Andreu (Holga)