Empecé a dibujar al Joker y, por lo que sea, me «salió» Aznar. Ese tipo de accidentes que no sabes muy bien cómo tomar. Seguiré practicando…

Empecé a dibujar al Joker y, por lo que sea, me «salió» Aznar. Ese tipo de accidentes que no sabes muy bien cómo tomar. Seguiré practicando…
Le dejé este «regalo» a Raúl Cimas en su camerino.
Es mi humilde contribución a una carrera intachable. Una imagen para la historia que, a buen seguro, sus descendientes mirarán con inquietud dentro de muchos años.