Nos vamos un rato

Viernes, 5 de julio de 2019

Bueno pues ya està. Aquí termina la temporada “regular” de Late Motiv. El curso como algunos lo llaman. A mi no me convence porque nunca me gustó estudiar.

El caso es que hay que tomarse un descanso para coger aire. Y hay que estar contentos y agradecidos ahora que el programa ha cerrado su cuarta temporada. Nos lo seguimos pasando bien, podemos hacer la tele que queremos y disfrutamos y nos ganamos la vida con ello. Solo cinco semanas de tregua y volvemos a la carga.

Que tengan un buen verano, suden lo justo, rían lo máximo, amen todo lo posible y se desenchufen todo lo necesario. El tiempo libre (quien lo tenga), el aire libre y el buen rollo hacen milagros. Y eso que los milagros no existen.

Late Motiv

La verdad, la risa y el agradecimiento

Lunes, 1 de julio de 2019

Lo pensé un par de semanas antes. Le pregunté a Bob si le importaba que, en su última aparición de la temporada, fuera yo el que ocupara su sitio. Dijo que no, que cómo le iba a importar. Y ahí es cuando me animé a hacer lo que hice. Porque me lo pedía el cuerpo, el corazón y la cabeza. Porque soy de celebrar cuando las cosas van bien, de agradecer cuando alguien se lo merece tanto…

Lo escribí un par de días antes y, curiosamente, no estuve nada nervioso a pesar de que me salía de mi registro habitual, de mi tono. Todo lo que vino después ha sido muy bonito. Y sí, la verdad y la risa cuando se suman son imbatibles.

Lo bueno y lo malo

Miércoles, 26 de junio de 2019

Raúl Pérez “ya tiene” a su nuevo personaje: el nuevo alcalde de Madrid. Eso es algo que dice el propio Raúl cuando se prepara sus creaciones: “lo tengo”.

Muchos madrileños viven con preocupación los cambios en el ayuntamiento y una parte del cerebro de los cómicos lo celebra. Contradicciones del mundo actual. Lo bueno, lo malo y lo de más allá.

Raúl Pérez

Kiko Veneno, el lúcido que disfruta

Miércoles, 24 de abril de 2019

Lleva media vida ante nosotros y parece el más moderno de todos. Es un poeta disfrutón, hombre de calle y de buenas (muy buenas) canciones. Siempre fue un avanzado y eso nunca se pierde, más bien al contrario. Se reinventa, se da tiempo, rechaza lo previsible. Se diría que si no se divierte no trabaja, si no prueba cosas no se mete en harina. Si hay que esperar se espera, que llevamos todos mucha prisa para no llegar a ningún lado.

Y así es como Kiko maneja los tiempos y piensa con calma y con sorna. Como debe ser. Me gustó estar a su lado. Escucharle y embobarme cuando cogió la guitarra y nos hizo cantar a todos.

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