Cada noche, antes de dormir, dibujo una cara en una libreta. Sí, manías mías. La última y sin preverlo, resultó ser Berto. Simplemente apareció. Muchas horas juntos supongo.
Samanté para él. En su cara, claro.

Cada noche, antes de dormir, dibujo una cara en una libreta. Sí, manías mías. La última y sin preverlo, resultó ser Berto. Simplemente apareció. Muchas horas juntos supongo.
Samanté para él. En su cara, claro.
Solo El Guibo, es capaz de ir dibujando a medida que vas colgando fotos. ¡Es de los míos! Impulsivo y pegado a los bolis y rotuladores.
«No me he podido resistir», dice. Lo entiendo.
Aquarela y lápiz.
2023, Barcelona.
Los que me conocen saben que suelo dibujar en las reuniones. Me ayuda a pensar y a escuchar. El otro día tenía un café a mano y tinta. El resultado es este mapa de mi cerebro que no se si me tranquilza o todo lo contrario. En cualquier caso es lo que hay.