Y ahora, la Holga

Martes, 15 de julio de 2008

Es una cámara. De la familia de las Lomos, pero con el negativo 6×6. Más grande y más loca. Es una cámara que parece de juguete. Todo plástico. En su imperfección radica su encanto. Nunca sabes lo que puede pasar y los fallos quedan bien. Bueno, no siempre.

El caso es que tienes un negativo de toda la vida con el que después puedes hacer lo que quieras. Me la descubrió un periodista que me hizo una entrevista para Esquire y ya es otro vicio que se añade a la lista. Estoy haciendo mis primeros pinitos. Borren la palabra «pinitos». Así, escrita, no me gusta nada.

Fermí (Holga)Laia (Holga)
Andreu (Holga)

Ataque

Lunes, 7 de julio de 2008

La ciudad es un escenario de guerra de obras permanente. Quizás, algo más en verano. Me encontraba parado en un semáforo, cuando escuché el bramido metálico de una criatura robótica a mi izquierda. Extendió su brazo amenazador. A saber lo que estaría haciendo… Nos separaba un fino muro de ladrillos rebozados. Pensé si había hecho algo malo en las últimas horas. Respiré aliviado cuando el semáforo se puso en verde.
Brazo mecánico 1
Brazo mecánico 2
Brazo mecánico 3

La mano derecha del PP

Miércoles, 25 de junio de 2008

A ver si me aclaro: ¿ha superado el PP su crisis o se trata de una mera escenificación de cara a la galería? ¿Es real la sensación de que Mariano ha salido vencedor y reforzado, tras el maremoto interno de la derecha? ¿Y Esperanza que opina de esto?
La mano derecha del PP
Rajoy siempre me ha parecido un hombre razonable que ha tenido que administrar (por no decir arrastrar) los vicios y desperfectos de la época Aznar. Los vicios incluyen personas, posicionamientos delirantes y esa rabia post 14-M, que en ningún caso les podía permitir ganar las elecciones. Y así fue. Porque puede que España este dividida en dos grandes bloques, pero la mayoría se hartó de aquella mala leche que más que proyecto propio, destilaba venganza. Por eso Mariano dijo en su congreso lo de «no quiero que voten al PSOE para que no ganemos nosotros». Lo ha pillado. La cosa, en algunos casos, fue así.

¿Y ahora qué? Personalmente y como mero observador, creo que todavía les queda mucho camino por recorrer. Si hablamos de modernidad, suavidad y, nunca mejor dicho, «mano derecha», no pintan ya nada Aznar, su señora, Aguirre, Rita Barberá y tantos otros. Por no hablar de Fraga. No tengo ni idea de como se coge y se invita a todos esos señores y señoras a abandonar pacíficamente los órganos de gobierno y la médula espinal del partido. No sé como puede liberarse, un partido como el PP, de tanto pasado pesado, intereses económicos y guerras de clanes y familias «de toda la vida». Lo único que se es que si no lo hace, jamás se reconciliará con ese grupo de votantes que podría confiar en ellos para aportar sus ideas al gobierno del país.

Vamos, que Mariano tiene que poner la mesa contra la puerta de su despacho, atrincherarse y convencernos. Ignoro si va a tomarse vacaciones.

Verano

Lunes, 23 de junio de 2008

Ya llega el verano y mis amigos me esperan. Cuando era pequeño, me bajaba al patio de mi casa a jugar al fútbol. Ahora, tengo amigos diminutos. De barro. Los he tenido «abandonados» durante la larga temporada de invierno. Ya vengo, ya vengo…
Amigo mío

La normalidad

Sábado, 21 de junio de 2008

Con Eva
Esta es una imagen de la «normalidad», aunque la palabra a veces no me gusta demasiado. «Normalidad», aquí, significa que Eva Hache viene al programa y sin ningún problema repasa sus tres años en la trinchera de la madrugada. Y la recibimos con cariño, como deben ser recibidos los buenos compañeros. Las rivalidades se las inventan otros. Nosotros sabemos lo que significa dejarse la piel con los chistes. Mucha suerte Eva.

Lo que no es tan normal es que Javier Sardá, que acaba de publicar un libro, no quiera venir al programa. Suelo respetar las negativas de los invitados, pero en este caso se me antoja que no, viene cargado de falta de compañerismo. Nadie como Sardá para conocerme (trabajamos cinco años en la SER juntos).

Nadie como él, para saber lo importante que son los buenos invitados en programas como el nuestro. Seguiremos con nuestra línea de buenos contenidos. Al menos, lo intentamos. Aunque la trastienda del programa, está llena de miserias, sorpresas, bajezas y una falta de unidad en esta parodia de show business que es la industria del espectáculo en España. A veces es descorazonador, pero a los cinco minutos te vienes arriba. Soy tan tonto que me gustaría que todos fuéramos amigos, nos respetáramos, nos ayudáramos y tomáramos unas cañas. Por lo que parece, no puede ser. Bueno. Pues vale.

Ver más