Luz de regalo

Lunes, 4 de febrero de 2008

Uno de los regalos más originales que me han hecho jamás. Una felicitación de luz. «Sin photoshop», como puntualiza Cristina Barroso desde Avilés. Muchas gracias, de verdad. Tiene mucho mérito.
Felicidades Andreu
Cristina dice que nuestro trabajo le anima a dedicarse a esto tan complicado de la televisión. No sé si somos un buen ejemplo, pero me gustaría pensar que somos agradecidos. ¡Que se haga la luz!

Las fotos del Linares

Jueves, 31 de enero de 2008

Uno de las cámaras del programa «Buenafuente», nos ha sorprendido a todos con su habilidad para los retratos. Se llama Josep Maria Linares. Un hombre grande (en todos los sentidos) y silencioso que coge, te hace una foto, luego se sumerge en su ordenador y saca estas joyas. Estamos todos alucinados. Parecen cuadros de Velázquez. El día que vino Pepe Rubianes, nos hizo ésta que quiero compartir con vosotros. ¿Guapa, no?

Andreu y Pepe (Josep Ma. Linares)
(Andreu Buenafuente y Pepe Rubianes por Josep Maria Linares)

La fotografía es una de las artes que mejor aguanta el paso del tiempo y los saltos tecnológicos. El pasado viernes pude compartir una charla con el maestro Joan Fontcuberta y volvieron a apasionarme la historia, los secretos y las leyendas de la fotografía. Cuanto más sabes, más te gusta.

Y lo que son las cosas, unas horas después, El Periódico de Catalunya, se marcaba una exclusiva con el New York Times, publicando las nuevas fotos encontradas en México de Frank Capa. Un verdadero tesoro. De repente, vuelven las caras y las tragedias de la Guerra Civil, en los miles de negativos hasta ahora escondidos. Es pura magia.
Yo sigo enloqueciendo con el tema y ahora, me he comprado un trasto que es más grande que yo. Hay que seguir capturando, buscando la foto perfecta o, quizás, un simple gesto o un detalle o una cara que quedarán congelados para siempre.

Pompeya

Lunes, 28 de enero de 2008

Me han regalado uno de los viajes pendientes de mi vida: Pompeya.

Pompeya

En el año 79 d.c, el Vesubio entró en erupción y en cuestión de horas, sepultó la próspera Pompeya, a treinta kilómetros de Nápoles. Es un viaje al pasado. Un retrato en tres dimensiones de aquel 24 de Agosto. Las piedras incandescentes se fueron acumulando por capas, atrapando a los veinte mil habitantes (los moldes de los cuerpos te dejan sin respiración) y todo lo que encontraron a su paso.

Tras las excavaciones, han quedado cinco kilómetros cuadrados. Uno puede pasear por sus calles, entrar en las casas, admirar sus pinturas, alucinar con sus prostíbulos y hacerse una idea de como era la vida cotidiana. No te cansas de andar. Solo faltan las personas y algo de ornamentación.

Se encontró el pan en los hornos, perros atados con sus correas y reformas a medio terminar. Los visitantes circulan silenciosos. Hay algo especial en el ambiente. Estás dentro del testamento de una tragedia. Un viaje absolutamente recomendable.

Lección de veteranos

Viernes, 25 de enero de 2008

El mundo del espectáculo pasa un momento chungo. Han cambiado los tiempos y eso conlleva una desestructuración del sector, un abaratamiento y un despiste general que yo nunca había visto. La industria discográfica se ha ido a pique.
Los nuevos grupos las pasan putas. No hay dinero para ir a la televisión y pagar a los músicos. Las novedades no lucen. El cine español sigue perdiendo espectadores y el glamour de antaño (si lo había) se ha hecho añicos.

Invitas a algunos actores y la peli tienes que promocionarla tú. ¡Acojonante! Y si encima la peli la ha pagado otra cadena, olvídate. Que se sepa que esto no pasa en ningún lugar. Es una vergüenza. Y luego se quejan si la gente no va a las salas… La tele, ni te cuento. Hay poco espacio para el talento y lo singular y casi nada de oxígeno para los creativos.

Solución : «Yo me bajo las series por el emule».
Internet ha entrado como un alien imparable en el mundo del espectáculo y eso, nosotros, lo notamos muchísimo en el programa. ¿Por qué? Porque somos lo que se dice un escaparate de dicho mundo, en clave de entretenimiento. Invitamos a los que hacen cosas de calidad y quieren contarlas, adaptándose al tono del programa.
Cada vez cuesta más, podemos asegurarlo. Por eso, quiero destacar las dos lecciones que dieron recientemente dos veteranos: Gomaespuma y Miguel Ríos. Para que tomen nota los advenedizos que buscan el éxito inmediato y vacío y ponen problemas para todo. Ese tipo de tiquismiquis que no se toma en serio la tele y los setecientos mil espectadores que van a verlo. Cierto es que la propia tele se ha ido degenerando ella misma, pero ese no es un problema -de verdad-, que nos lo hagamos nuestro. No me considero responsable de ello. Sigo insistiendo a las agencias de comunicación para que traigan las estrellas a la tele, como hacen en todo el mundo civilizado. Pero no tienen fuerza, ni ganas.

«Fulanito solo va a conceder diez minutos en su hotel». «Pues que se tome algo del minibar». Porque nosotros hacemos televisión y no vamos a los hoteles. Ni a a los domicilios. Ahí nos sale el orgullo de programa. Nosotros garantizamos un trato digno en plató y no pagamos. Son nuestras señas de identidad. Nuestro patrimonio.



GOMAESPUMA nos brindó la mejor entrevista del año. Con oficio, frescura y buen rollo. Un recital. Miguel Ríos se juntó con la banda y cantó un tema en directo. Con energía, entrega y complicidad. A pesar del desencanto y la desorientación del sector, seguiremos apostando por los buenos contenidos y los buenos invitados. Los que quieran venir. Los que no quieran venir, ya no son buenos invitados. Todos aquellos a los que se les caen los anillos por esforzarse un poco, no son buenos artistas. Son «pijos» del espectáculo. No lo aman. Solo lo utilizan.



GOMAESPUMA y Miguel Ríos, me demostraron que si persistes en tu ideal de programa digno, puedes recoger buenos frutos. No buscamos una gran audiencia. Buscamos una BUENA audiencia. Gente con sensibilidad y sentido común. Ahí estamos y ahí seguiremos. Esta constatación, ha sido mi mejor regalo de cumpleaños.

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