La lección

Miércoles, 18 de noviembre de 2020

Siempre decimos que hay que saber reírse de uno mismo como si eso fuera fácil. No lo es ni mucho menos. El pudor, la autoestima, esa tendencia de estar a la defensiva o vete tú a saber qué otros resortes, actúan como frenos y lo hacen muy difícil a veces contra nuestra voluntad.

Aunque finjamos que sí, que somos tolerantes y autoparódicos, a menudo no lo somos. Por eso, cuando Ferran Adrià aceptó entrar en el juego de sorprenderme, de venir a Madrid en plena pandemia para entrar al trapo, me demostró (otra vez) su grandeza. Sabía que yo le parodiaba y no le importó. «Mira lo cabreado que estoy», decía sonriendo. Y yo, como cómico un poco cobarde que soy, me quedé en paz.

Los cómicos nos desatamos trabajando pero nos cortamos ante los parodiados. Es así. De lo contrario estaríamos locos, rayando la psicopatía.

Adrià puso todas las piezas en su sitio. Restableció el orden, justificó la comedia, me dió paz y alas. Por eso es uno de los más grandes que he conocido. «¿Shalha o shopa?»

Ferran Adrià y Andreu Buenafuente

La verdad, la risa y el agradecimiento

Lunes, 1 de julio de 2019

Lo pensé un par de semanas antes. Le pregunté a Bob si le importaba que, en su última aparición de la temporada, fuera yo el que ocupara su sitio. Dijo que no, que cómo le iba a importar. Y ahí es cuando me animé a hacer lo que hice. Porque me lo pedía el cuerpo, el corazón y la cabeza. Porque soy de celebrar cuando las cosas van bien, de agradecer cuando alguien se lo merece tanto…

Lo escribí un par de días antes y, curiosamente, no estuve nada nervioso a pesar de que me salía de mi registro habitual, de mi tono. Todo lo que vino después ha sido muy bonito. Y sí, la verdad y la risa cuando se suman son imbatibles.

La gran Concha

Miércoles, 20 de septiembre de 2017

Concha siempre nos regala grandes noches de televisión. Eso está asegurado. La empatía con el público de la actriz no soporta ninguna comparación: es sencillamente la mejor. La invitada soñada.

Está llegando a los ochenta pero es la más joven. Sigue enamorada de su oficio, del público, de «la vida» como ella misma asegura con su simpatía sincera que nos desarma a todos. Nos gana. Las entrevistas con Concha Velasco siempre, siempre se quedan cortas. Solo podemos agradecerle, una vez más, que pese al ajetreo que lleva, siempre encuentre un hueco para venir a vernos, para recordarnos que podemos ser mejores.

Concha Velasco

Mi amigo Miguel

Miércoles, 7 de junio de 2017

Solía decir mi padre que tendría suerte en la vida si tenía tres o cuatro amigos buenos. Que no esperara más. Nunca me gustó esa afirmación. De alguna manera, siempre he luchado por desacreditarla. Algunas veces con suerte, otros sin ella.

Es cierto que algunos amigos van y vienen y que la palabra es demasiado grande para definir a menudo un simple conocido. Pero ahí sigo buscando y disfrutando de ello. Los demás (los buenos) nos completan. Me gusta pensar que Miguel Rellán, al que siempre he admirado, pueda llegar a ser un amigo. Ya se verá. Ganas y complicidad le ponemos. Hasta el punto de inventarnos una sección que se llama precisamente así: «Mi amigo Miguel». Disfruté rodando, hablando de todo y de nada con la ayuda de mi equipo. Creo que quedó interesante. Fue una pausa entre el ruido y la furia de los días, el ansia cotidiana. A mi me sentó bien y espero que a él también. A ver si nos volvemos a ver. Como somos amigos…

'Mi amigo Miguel'

Mi nuevo amigo

Jueves, 2 de marzo de 2017

Lo dije en serio. Dentro de un programa de humor pero en serio. O «de verdad». Que me lo creía vamos. «¿Podemos ser amigos?». Así es como, ante todos los espectadores y público presente le declaré mi deseo al gran Miguel Rellán. Porque da gusto hablar con él. Porque van muy buscados los buenos conversadores. Porque escucha, sorprende, tiene sentido del humor, amor por el oficio y muchas cosas más que ya iré decubriendo. Ahora somos amigos. Ya les iré contando…

Miguel Rellán

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