Balduino es el gato de Frankie. Viven juntos. El otro día estaba en su casa, fui al lavabo y rápidamente me siguió Balduino como una exhalación. Pegó un salto y se plantó en el lavamanos. No supe qué hacer e informé a su dueño: «que el gato ha saltado». «Ábrele el grifo». No daba crédito, pero hice lo que me dijeron. Y sí, sí. El gato bebió como un campeón. Solo hace falta que sepa cerrarlo y ya de paso que prepare la cena, conteste al teléfono y te aparque el coche. Conociendo a Frankie, tiempo al tiempo.



El gato que bebe del grifo
Más vivos que nunca
Los que me conocen bien, entienden el significado especial del pasado programa número 400. Saben que Francino es uno de mis mejores amigos y que en el año 1982 abrió la puerta de una emisora en Reus y dijo: «Tira padentro». Ahí empezó todo. Carlos ha sido siempre un reflejo para mí y su éxito en la SER es una de mis mejores satisfacciones.
Es el triunfo de la profesionalidad, la regularidad, la lucha permanente por unos valores y una manera de entender la comunicación. Francino es un «espejo» de cincuenta años (bien llevados) y, tenerlo a mi lado, con motivo de nuestro aniversario, fue un gustazo. Nos emocionámos los dos. Creo que conseguimos abrir nuestros corazones sin demasiada pontificación, con anécdotas, un sentido crítico y mucha, mucha satisfacción. Porque lo de la tele es aguantar y en eso seguimos.

¿Por qué cuento los programas de la anterior etapa? Porque es el mismo. Quizás mejor, más maduro. Porque sigo haciendo exactamente lo mismo, durmiendo poco, descubriendo talentos a mi lado y arremangándome con el fabuloso equipo. Tampoco me he cambiado el apellido, ni el cerebro, ni me operado de la vista. Sigo en el mismo plató, en la misma ciudad. Solo cambia la cadena. Y ahora me siento en casa.
La pasión de Sergio
Aprovecho la coyuntura del calendario para pedirle públicamente a uno de nuestros cámaras, Sergio Millán, que se plantee seriamente lo de participar en el papel de Jesús en la próxima «Passió d’Esparreguera».
Yo creo que «da» para el papel de protagonista. Así. Sin maquillaje ni nada. Obsérvese la sonrisa de Sergio.

Todo paz y espiritualidad, porque encima es un buen tío. Venga Sergio. ¡Anímate! Es verdad que el personaje de Jesús, sufre al final del montaje (igual has leído el libro), pero seguro que lo hacen con efectos especiales.
Optimismo
Ahora que el optimismo ha sido engullido (también) por la propaganda electoral, bueno será que lo recordemos en estado puro. El optimista siempre cree que lo malo es una antesala de lo bueno. El optimista siempre piensa que no hay PREOCUPACIONES, hay «OCUPACIONES». Ya no es que la botella está medio llena. Es que te puedes comprar otra que esté a rebosar y pasando de las medias tintas. Me encantan los optimistas y me entristecen los pesimistas. Frankie de Leonardis me hace llegar esta foto.

Estoy convencido de que la operación fue un éxito. Por que si eres optimista te curas antes.
Robo momentáneo
Una tarde me olvidé la cámara en el plató y la encontré al día siguiente. Cuando revisé las fotos, descubrí esta hilarante secuencia, protagonizada por Berto y Xavi Roca, subdirector.



Puede decirse que, técnicamente, me robaron momentáneamente mi cámara. Estas son las pruebas que no presentaré, porque son mis amigos y lo que es mejor/peor : los veo cada día.
No tengo nada más que añadir, señoría.