
«iAndreu» en Ara

«iAndreu» en Ara
Esta noche empieza el programa. «EN EL AIRE» se llama. No recuerdo haber hecho tanta promoción en toda mi carrera. Si todos los que dicen que lo van a ver cumplen, podremos estar más que satisfechos. Porque la tele la haces para que la vean. Bueno, primero la haces (al menos en mi caso) porque me lo paso muy bien, me completa, me divierte, me reúne con mis amigos y un montón de cosas más. Luego viene lo demás. Lo de conseguir que mucha gente se arremoline ante la tele a esas horas golfas, para que el sueño siga y siga. Eso es lo que deseamos en estos momentos, cuando el reloj del plató ha empezado una vertiginosa cuenta atrás. Volvemos. Empieza el baile otra vez, chicos.


Me disponía a usar una escalera mecánica situado en un barrio torturado por cuestas empinadas e infinitas. Un barrio que pensó alguien que, evidentemente, nunca vivió allí. Resoplando, agradecí al artilugio. Pero al mirar hacia abajo para pisar con seguridad, una pregunta pintada me disparó sin avisar. ¿Eres libre? El que pregunta si eres libre, ya sabe que no lo eres. Él tampoco lo es, ¿quién lo es realmente? Todos presumimos de libertad, pero cientos de hilos invisibles nos atan a nuestra propia vida. Los mismos hilos que nos apuntalan y nos permiten vivir. Sin ataduras serías un globo de helio. Muy bonito, sí, pero acabarías explotando en la estratosfera. Y allí estaba yo. Pensando todo esto mientras la escalera avanzaba como una cremallera sobre una calle cosida a escaleras. Si fuera libre de verdad, jamás pasaría por esa calle.
«Fotodiario» en El Periódico
