Ella me miraba y yo le devolvía la mirada. Fíjamente, casi sin pestañear. Como en una película de Sergio Leone. Así estuvimos unos cinco minutos. Luego yo me fuí y ella siguió mirándome. Creo que todavía sigue allí.

Ella me miraba y yo le devolvía la mirada. Fíjamente, casi sin pestañear. Como en una película de Sergio Leone. Así estuvimos unos cinco minutos. Luego yo me fuí y ella siguió mirándome. Creo que todavía sigue allí.

Llámame ñoño pero siempre hay esperanza, una tregua, un alivio. Por oscuro que se ponga todo, nada es para siempre. Si lo bueno se acaba (desgraciadamente), ¿no va hacerlo también lo malo? Ahí lo dejo.


He trobat aquest retall de diari. Segurament es tracta de la primera entrevista que em van fer a l'arribar de Reus a Barcelona per a fer El Terrat de ràdio, l'orígen de tot.
Recordo que era el Diari de Barcelona, ja desaparegut, i fins tot el lloc on em van fer la foto: una mena de terrat que quedava davant el despatx del director Josep Maria Martí. Jo volía semblar seriòs però en realitat faig cara com de por. Tot era nou i desconegut. Tot estava per fer.
