Molestias

Sábado, 5 de octubre de 2013

De la disculpa inicial solo sobrevivieron las molestias. Alguien creyó que había que arrancar parcialmente el cartel (nunca entenderé el gamberrismo) y amputó el comunicado de este comercio. ¿Y si cerró por defunción? Antes se ponía eso. Luego la gente pasaba y daba el pésame. Antes las tiendas eran “de la gente”. Formaban parte de su vida, su día a día, su cotidianidad… Ahora, la mayoría de las tiendas son de Amancio Ortega.

“Fotodiario” en El Periódico

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