La noche de los (a)parecidos

Miércoles, 1 de junio de 2016

Dice la leyenda que todos tenemos alguien idéntico a nosotros en algún lugar del mundo. Siempre me ha parecido algo inquietante, como si lo hubiera pensado Juan José Millás. Desde siempre me ha encantado buscar parecidos. Razonables o irrazonables. Es algo adictivo, casi un hobby. Por eso, cuando Romay colgó lo foto con su otro miniyo Jesús Posada, enloquecimos. (Desde siempre llamábamos Romay a Posadas).

Había que actuar y rápido. Propuse al equipo de «Late Motiv» que les invitáramos, que vinieran vestidos igual a poder ser. ¡Y aceptaron! ¡No me lo podía creer! Lo que vino luego fue una charla distendida, con alguna broma sobre las medidas de Fernando, sin más pretensión que buscar más complicidades, reír un rato y ya está.

Cómo sería la noche que hasta volví a calzarme la gorra de Chema Alonso (que no me quité) y el hacker-directivo hizo un «Errejón». Salió por la cortina, me pilló in fraganti y hablamos de lo suyo. Fue la noche de los parecidos que se aparecían. Nada es lo que parece o todo se parece a algo o alguien. Bueno, lo dejo que me lío…

'Late motiv'

Orgullo cómico

Miércoles, 25 de mayo de 2016

Orgullo. Eso es lo que sentí anoche cuando vi lo que teníamos entre manos y como crecía ante nuestros ojos: el otro Bertín recibía al otro Hitler. ¡Bingo! Era magnético. No podías quitar ojo, te enganchaba. Siempre suelo decir que lo de la tele es perseguir buenos momentos. Somos buscadores de oro pixelado. Los buenos momentos, los buenos e irrepetibles de verdad son esquivos, se esconden entre los normales —que no es poco— piden tener mucha paciencia y perseverancia. Lo que vendría a ser tener oficio y amarlo. Cada noche buscando y buscando. Tirando la caña, esperando sin quedarte quieto porque cada noche hay programa y dura casi una hora. Pero cuando llega lo único te llena. Ríes, sientes orgullo y una especie de «gustera» que justifica todos los esfuerzos. Una droga de la que no quieres salir. ¡A por otro!

Parecía un gag pero era muchas cosas. Todas esas pequeñas cosas que, juntas, se llaman televisión. Gracias al equipo de guión y a los actores Javier Quero y David Fernández.

Bertí Osborne y Hitler

No podré olvidar Lesbos

Martes, 17 de mayo de 2016

No podré y no querré. Todo lo vivido y contado con cooperantes y refugiados nos ha calado a todos muy hondo. Sabíamos que seguíamos un instinto y eso nos ha conectado con las emociones y ellas, a su vez, con un montón de buena gente. Ese tipo de gente con la que quieres estar y para los que quieres hacer televisión.

Los espectadores también han entendido el cambio de registro por un día. No lo dudaba pero me preocupaba un poco. Gracias, muchas gracias. Todavía creo que la tele, a veces, puede ser un buen abrelatas. Puede y debe abrir conciencias, denunciar, ser un espejo puesto delante de la realidad. Sí, vale, la tele es para distraernos pero también puede hacernos pensar al mismo tiempo. Hay momentos para reír —muy necesario— pero luego la vida te recuerda que está llena de trampas de gente desfavorecida y vulnerable. Eso no tiene gracia, entonces… ¿por qué no contarlo?

Hoy vuelvo a agradecer de corazón a todos aquellos que sumaron, se esforzaron y se unieron al proyecto de «Late Motiv en Lesbos». Todo en un tiempo récord lo cual no deja de asombrarme y hacerme sentir muy orgulloso.

Serrat, Oscar (Proactiva), Nico, cooperantes, regugiados, Samuel, #0 y mi gran equipo de compañeros de «Late Motiv». No olvidaremos Lesbos ni lo que supone ni como nos ha transformado. Volvemos a la comedia, por supuesto, pero habrá que seguir teniendo la maleta a punto y el instinto afilado.

Lesbos

Groucho forever!

Jueves, 28 de abril de 2016

La otra noche tuve la osadía de hacer de Groucho en «Late Motiv» para explicar la surrealista política española. Lo pasé muy bien. Al terminar, nuestro músico Pablo Novoa me dice «¿has visto a Groucho con una bailaora?». ¡No! Mira que he visto cosas del genio. Es un fragmento de su programa «You bet your life», un concurso hecho a medida para el gran Groucho. La que baila, toca y canta es Sarita Heredia. ¡¡¡Lo hace todo!!! Es el año 1960. Y Groucho no puede evitar hacer de Groucho.

Ver más