Tengo muchas ganas de ver a «La pandilla voladora» en directo. Atención: se han juntado los mejores de cada casa. Los conozco a todos por separado. Buena gente, incorrectos, divertidos y buenos artistas.
Juntos y disfrazados… la cosa promete.
La pandilla voladora
La actualidad
Marrakech. Un joven pasa las horas en la puerta de su tienda de alfombras. Es un vendedor excepcionalmente discreto. No grita «¿España? ¿Messi! ¡Amigo, pasa sin compromiso!», o cosas así. Él no. Él prefiere leer la prensa, la actualidad, y se diría que esta le ilumina la cara, quién sabe si también la mente. El joven lee que su rey pasa más tiempo fuera del país que al frente de sus asuntos. Un rey desconectado de sus súbditos. Y eso no le gusta. Se pregunta qué debe pasar para que el pueblo reacciones y use sus alfombras para volar hasta la modernidad, la igualdad de oportunidades, la siempre anhelada libertad. Hace un amago de levantarse y gritar, pero no, sigue leyendo. La pregunta es: ¿hasta cuándo?
«Fotodiario» en El Periódico

La ciudad ante su propio espejo
Según el fotógrafo Michael Shainblum. Y sin tomar ningún alucinógeno. Todo técnica.
Inmortales
Picasso y Dalí son inmortales. Su obra, su legado, sus personajes, no solo les han sobrevivido sino que han multiplicado hasta el infinito su influencia y su leyenda. No se agotan las exposiciones, al contrario. Baten récords sus museos y los ensayos y estudios sobre su genio siguen y siguen. Leo todo lo que cae en mis manos sobre cualquiera de los dos. Aunque cada vez se conocen más detalles (algunos escabrosos) sobre su personalidad, eso no hace más que aumentar mi fanatismo. Especialmente Picasso. Este hombre de mirada desafiante se inventó la modernidad. Él solito. Ni fotografiado te deja indiferente.

Vacances, qui pugui

«iAndreu» en Ara