Animar en tiempos de crisis

Jueves, 11 de octubre de 2012

Lo mejor que me ha pasado en los últimos días ha sido comprobar, una vez más, la generosidad y la amistad desinteresada de uno de los hombres que más admiro: Karlos Arguiñano. El cocinero, con el que me une una bonita amistad, dijo en su programa que me echaba de menos, que volviera, que en estos tiempos jodidos hacía falta nuestro humor en televisión. Y, como siempre, lo dijo como si tal cosa, sin esperar nada a cambio, mientras iba tirando patatas cortadas a una sartén con aceite caliente. Me emocioné. Admiro mucho a Karlos, y todavía más desde que le conozco personalmente.

Todos buscamos que nos quieran. Todos necesitamos cariño, y ahora mucho más. Todos necesitamos que nos animen, que alguien abra una puerta de esperanza, que alguien detenga el rodillo diario de malos augurios repetitivos. Karlos (un elegido, sin duda) lo consigue, y el valor de sus ánimos, de su sabiduría de hombre común es incalculable. Más allá del rescate (que caerá sí o sí), necesitaríamos un ejército pacífico de Arguiñanos. Un escuadrón de hombres con gorro blanco, sonrisa, ese descreimiento gracioso, esas ganas de currar, de vivir y de que no le compliquen la vida los políticos, los banqueros y otras aves. Nos iría mucho mejor. Viviríamos más felices y mejor alimentados. Gracias, maestro.

«El Berenjenal» en Interviú.

El cine español

Miércoles, 10 de octubre de 2012

Esta foto está tomada en el rodaje de una película de cine. De cine español, hecho por los profesionales de aquí que, a la dureza de unas condiciones de competencia con Hollywood, ahora deben sumar el aumento del IVA en las entradas. Me parecía interesante recordar que el cine español (siempre sujeto a ese carácter cainita nuestro) no son solo las caras conocidas o los que ganan los Goya. El cine español son miles de trabajadores que iluminan, maquillan, construyen decorados, sonorizan, conducen coches, se dejan el alma (y muchas veces el dinero) por algo que les gusta y, lo más importante, es su trabajo.

Me molesta mucho cuando se cargan las tintas contra el cine español por el posicionamiento progresista de algunos de sus actores. Primero, porque en un país normal no debería criminalizarse una opinión política. ¿Hay libertad o no? Y segundo, porque es un colectivo profesional como cualquier otro.

«Fotodiario» en El Periódico

El cine español

Máscara de la suerte

Martes, 9 de octubre de 2012

Compré de segunda mano una máscara de esas tribales que son todas iguales y que en realidad las fabrican en China. La customicé con colores vivos (un poco al estilo de Liniers). Una niña me preguntó quién era y le dije: «es el Superhéroe Conejo de tres ojos. Aleja los problemas, vuelve de colores lo gris y alegra las casas». Y se lo creyó.

Máscara

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