Ayer fue un día raro, que no malo.
En una reunión me dio por dibujar en una hoja con adhesivos pequeños. Al final resultó que habían quedado unos stickers.

Luego pase por vestuario y maquillaje y había un álbum abierto por la página que muestro.
Uff!!!

Más tarde, entré en el plató y un señor estaba sentado en mi mesa, hablando con otro de Canarias por el skype.

Un dia raro
Decepcionante Laporta
Ya no volveremos a invitar a Joan Laporta. El equipo de BFN, lleva más de dos años intentándolo y, a estas alturas, nos hemos dado cuenta de que no quiere venir. Bueno. Pues que no venga. Pero, llegados a este punto, el tema bien merece una pequeña explicación. Nunca hemos tenido nada en contra del presidente del Barça. Mucho menos de la institución. Recuerdo que cuando empezamos a emitir desde Barcelona, albergaba la ilusión de que el club nos echara un capote (por lo del factor local) y nos ayudara un poco en aquellos complicados meses del despegue a nivel nacional. Nada. No hubo reacción. Los jugadores que han venido, siempre lo han hecho a título personal y, la verdad es que siempre les estaré agradecido. El club, nada. Ni un movimiento. Todo excusas y demoras, con los argumentos de las agendas. (Laporta debe tener una agenda más llena que el presidente de la ONU).

Hace unos dos meses, le escribí una carta personal en la que le mostraba mi desconcierto y le invitaba a venir a BFN para disipar cualquier duda. Nada. Ni una respuesta. Ahí es cuando la ignorancia se convierte en ofensa. Todavía, a día de hoy, no sé que ha podido pasar, aunque confieso que ya no me importa. Creo que el club está por encima de sus dirigentes. Es una pena, pero es así. Hay personas que ven enemigos por todas partes. Yo solo veo amigos. Y a Laporta, no lo veo. Ni lo veré. Este es el desencuentro más tonto y gratuito de la historia de la televisión.
Follonero coming soon
El follonero ya está folloneando en la campaña electoral que, oficialmente, no ha empezado pero sí. En realidad, la campaña de las próximas elecciones empezó el 15 de Marzo de 2004. Por lo que yo sé, el follonero la va a liar. Se ha buscado un equipo (esperemos que lo pague) y anda por España de arriba a abajo, buscando fallos, levantando sospechas, sacando trapos, lanzando dardos y, no nos engañemos, haciendo periodismo del bueno. Con mucha risa y mucha verdad. Me alegro que laSexta haya confiado en el proyecto. No como otros. Van a ser dos especiales de «Salvados por la campaña». Y luego…
Colgados
Tengo un amigo de Madrid que, cada vez que viene a Barcelona, me ve colgado en los edificios en descomunales proporciones. Ya se pueden imaginar el chiste: «¿tú estás colgado, no?». La respuesta es «por supuesto». Para dedicarse a este oficio hay que estar bastante «colgado».
Hay que entender que, a pesar de parecer un oficio, se trata de un juego (remunerado). Los ingleses llaman «to play», al «actuar». La mejor definición que existe. «Jugamos» a reírnos del mundo y todo lo que lo puebla. TODO.

Me gusta el anuncio porque muestra la «trinidad» nocturna. El follonero-diablo (que la va a armar y gorda durante la campaña, con programa propio) y el «ángel» surrealista de Berto. El observador más singular que he conocido jamás. El hombre que es capaz de hacer un chiste con los labios agrietados de la gente mayor. Estos son mis compinches que, como vampiros sin colmillos, salen cada noche conmigo de parranda televisiva. Un placer.
Se acabó el ‘tomate’
Recuerdo que, cuando empezó el programa «Aquí hay tomate», nos caía bien a todos. Era una entrada de aire fresco en el manoseado mundo del corazón. Luego la cosa se torció porque pasaron a ser jueces y forenses de esa legión de famosetes que, en el fondo, no hacen daño a nadie. Tienen montado su negocio, van de tele en tele, salen en las revistas, se inventan polémicas, exprimen su vida privada, pero no hacen daño a nadie. Los ves venir. Puedes seguirlo o no.
Pero el tomate se llenó de bilis y mala leche y, encima, se las dio de periodismo de investigación y hasta le entró una curiosa dignidad que los precipitó en el cabreo. A partir de ese momento empezaron a caer mal. No puedes restregarte en una ciénaga, esperando que no se manche tu ropa. Yo soy pesimista al respecto. Pienso que, tarde o temprano, aparecerá un programa similar o peor, porque es bien sabido que el ser humano involuciona, no escarmienta y se entretiene con los problemas de los demás.