Un seguidor llamado Tomeu, regaló la otra noche a Berto una foto dedicada. En ella aparece el tal Tomeu en calzoncillos, con una sonrisa enigmática y -de su puño y letra- un corazón. Berto se quedó con esta cara. ¿Será mi compañero de programa un nuevo icono gay? Y, si es así, ¿qué le está pasando al colectivo gay? Los espectadores nos sorprenden más a nosotros, que nosotros a ellos.
El cariño de Tomeu
Cuidado con Harrison
Me pregunto porqué aparece siempre Harrison con esa cara de cabreo, como de no haber dormido. Siempre te haces una idea ideal de las estrellas. Harrison=Indiana. Socarrón, divertido. Pero no. De hecho, su filmografía está repleta de pelis donde huye, lo putean o se queda sin memoria. Igual de tanto sufrir se ha quedado así. Cuando se levantó para depilar a Berto el otro día, creí que le iba a meter una ostia.
El Pupas
Cuando todo parecía tranquilo… llegó «El Pupas». No sé por donde entró, ni quién abrió la puerta pero, por lo visto, se trata del nuevo ayudante de «El Chato Romero» que en cada puño lleva un avispero. Me cae bien «El Pupas». No es un hombre que contratarías como guardaespaldas, pero hay muchos trabajos más. (Bueno, en España no tantos). Vamos que si quiere seguir viniendo, por nosotros no hay ningún problema. Le pedí una foto y posó así de orgulloso. Un crack.
Esos días
Hay noches en las que Berto, antes de empezar, está como raro. Un poco melancólico. Friega su lomo por mi pantalón, se encarama a lo alto del plató, maulla y solo come Whiskas. No sé, yo no lo veo normal.
Distorsión
El penúltimo experimento gráfico, me tiene pillado. Estamos hablando de una aplicación para iPhone (la «Face goo») que permite distorsionar las fotos, obteniendo resultados perturbadores. Aquí dejo cuatro ejemplos: Ana Morgade, Berto, el Follonero y Mia Font.
El problema va a ser ahora, mirarlos a la cara como si nada.