La normalidad

Sábado, 21 de junio de 2008

Con Eva Esta es una imagen de la "normalidad", aunque la palabra a veces no me gusta demasiado. "Normalidad", aquí, significa que Eva Hache viene al programa y sin ningún problema repasa sus tres años en la trinchera de la madrugada. Y la recibimos con cariño, como deben ser recibidos los buenos compañeros. Las rivalidades se las inventan otros. Nosotros sabemos lo que significa dejarse la piel con los chistes. Mucha suerte Eva.

Lo que no es tan normal es que Javier Sardá, que acaba de publicar un libro, no quiera venir al programa. Suelo respetar las negativas de los invitados, pero en este caso se me antoja que no, viene cargado de falta de compañerismo. Nadie como Sardá para conocerme (trabajamos cinco años en la SER juntos).

Nadie como él, para saber lo importante que son los buenos invitados en programas como el nuestro. Seguiremos con nuestra línea de buenos contenidos. Al menos, lo intentamos. Aunque la trastienda del programa, está llena de miserias, sorpresas, bajezas y una falta de unidad en esta parodia de show business que es la industria del espectáculo en España. A veces es descorazonador, pero a los cinco minutos te vienes arriba. Soy tan tonto que me gustaría que todos fuéramos amigos, nos respetáramos, nos ayudáramos y tomáramos unas cañas. Por lo que parece, no puede ser. Bueno. Pues vale.

Firmar y firmar

Miércoles, 18 de junio de 2008

La última firma de la temporada, la vivimos en la Feria del Libro de Madrid. Genial. Mejor, diría yo, que el año pasado. El público madrileño es sensacional y agradecido. Y cariñoso. No dejan de animarnos para que sigamos fabricando risas. Me regalan de todo (hasta unos calzoncillos). Hay cariño y respeto.
Feria del libro de Madrid La Feria del libro ya se ha convertido en una cita ineludible. Coincidí con el gran Risto en el stand. No paré durante dos horas. Y, luego, me compré un libro de caligrafía y pintura china. Para seguir escribiendo en casa. No tengo remedio. (Ah, jugaba España, pero como si nada).

www.elmundo.es

Post Sant Jordi

Jueves, 24 de abril de 2008

Pues muy bien. Una agradable rutina. Este Sant Jordi de 2008 ha sido uno de los mejores. Con mucho trabajo, eso sí. Casi no hemos podido disfrutarlo. Montamos nuestro stand de rigor en la Plaça Universitat de Barcelona y abrimos los brazos, dispuestos a recibir a todos nuestros seguidores. Este año, tocaba un ambiente de granja con mi imagen de burro por todo lo alto. Fue un desfile de buena gente, un intercambio festivo y agradable. Pasaban algunos periodistas cargados de tópicos y muchos amigos.
Sudores A estas alturas de la película, ya casi no nos importa sentirnos ignorados por el oficialismo de la fiesta. Por los medios que -de tanto vernos- ya es que pasan de nosotros. Algunos ni tan solo vinieron a la presentación del libro en Madrid y luego nos pidieron encuentros digitales. Sí claro... Tú no tienes el detalle de venir y yo voy a ir corriendo a tu website. Somos humoristas, pero no gilipollas. ¿Saben qué? La única verdad importante es la gente (que compra el libro). Lo de las listas y rankings y el márqueting rancio, para quien tenga el ego frágil.

Ahora que estamos en laSexta, estamos viendo (de vez en cuando) el dirigismo de los medios de comunicación que apoyan a los suyos (los del grupo) y pasan de los "enemigos" que ellos mismos se inventan. Hace poco un directivo me prometía que "su grupo" iba a tratarme bien si le hacía un favor. Se lo hice igual y le dije que todos los grupos son una perversión y que "mi único grupo es REM, que ha sacado nuevo disco".

Tendrían que aprender muchos del superventas Ruiz-Zafón. Le venía siguiendo a través de las entrevistas y el pasado martes pude conocerle en el programa. Un crack. Un triunfador que sabe vivir ajeno a la superficialidad del éxito y que se tira siete años después de "La sombra del viento", antes de sacar el nuevo libro. Viviendo en Los Angeles, hablando lo justo y pensando lo necesario. Le regalé un dragón hecho con café, porque me dijeron que los colecciona. Me encantó conocerle.
Dragón de café Después del baño de multitudes, teníamos programa. Y fue como una seda. Berto debutaba con las firmas y se confesó un poco cansado de darle a la muñeca. Pero no se notó. Y todo cuadró. Como cada noche. Como siempre. Hacer el programa te devuelve a la realidad por la vía rápida. No te da tiempo a quedarte colgado en los elogios. Hay que salir, hay que hacer reír. Este es nuestro (bendito trabajo). ¿Y los escritores? ¿Qué hacen durante todo el resto del año?
Meditación

Libro presentado

Lunes, 14 de abril de 2008

Volvemos a la carga. Esta vez con un burro que es más cervantino. No en vano, hace unos meses le puse la voz a Sancho en dibujos animados, así que estoy en una especie de bucle.

Lo del libro: estuve el viernes en Madrid y viví una especie de "día de la marmota". Allí estaban mis amigos fotógrafos ametrallándome (adjunto vídeo) y unos cuantos periodistas. Me propuse entretenerlos más que informarlos, porque luego hacen muy pocas preguntas y piden entrevistas por separado. Me pregunto para qué demonios hago entonces la rueda de prensa. Bueno, da igual. Me gusta hablar del programa, con motivo del libro. De como nos lo curramos y luchamos por mantener la dignidad del buen humor y la televisión que no te caiga la cara de vergüenza.

En mi opinión, la mejor entrevista la hizo vertele y el mejor video prnoticias. Lo pongo por ahí. Ahora vengo de la presentación del libro de Berto. Lo escribo y lo cuelgo. ¡Qué estrés literario!

P.D : Cuánto más veo la portada del burro, más inquieta. No me había pasado nunca.


El genio de Monzó

Jueves, 3 de abril de 2008

La genialidad de Quim Monzó, está fuera de toda duda. Y, como tal, siempre puede sorprenderte. Cuando me dijeron que era un fan de Rodolfo, me alegré un montón. Me alegré ante la posibilidad de volver a contactar con él y disfrutar de su ironía, de la verdad que lanza a borbotones, de ese surrealismo cultivado, de esa seriedad contracultural y, en definitiva, del gamberro que vive en su interior. Cuando vino el martes al programa, me recordó al Monzó de su época gloriosa en Tv3, allá por el año 93. Ha llovido (poco) desde entonces, pero Monzó sigue tan libre e inclasificable como siempre. O más. Encima escribe como pocos y opina cada día en La Vanguardia. Un verdadero lujo para la "apalacanada" Catalunya. Fue un placer reencontrarme con él.
Quim Monzó Quim Monzó con Chikilicuatre