La amabilidad de la gente

Martes, 25 de junio de 2013

Quizá haya escrito alguna vez aquí que me siento un privilegiado. No importa, porque puedo repetirlo y, sobre todo, saborearlo, valorarlo, decirlo bien alto para que quede muy claro. Me siento un privilegiado por muchas cosas, pero la que más me emociona es el cariño, la amabilidad que me transmite la gente. Hablo del gesto espontáneo, generoso y sincero de la gente común. La que no espera nada a cambio, la que solamente quiere hacerte saber que les alegras la vida y que te echan de menos. Cuando me lo dicen (últimamente ha repuntado), me la alegran a mí. Y no hablo del ego, ya que creo tenerlo colmado para varias vidas. El ego aburre. Una vez lo tienes amueblado y dimensionado para actuar, pues ya está. Hablo de otra cosa. Hablo de emoción, de cariño. Cuando me dicen cosas así, llenan mi vida, dan sentido a tantos esfuerzos, tantos sinsabores que se esconden en las cunetas de una carrera que ya viene siendo larga, como la de un servidor. Todo se olvida con un "Andreu, este café no te lo cobro, por tantas noches de compañía". ¡No me digan que algo tan sencillo no es un regalazo! Mi día a día está trufado de momentos así, y siempre, siempre, me pillan desprevenido y me emocionan.

La lista de detallistas anónimos sería más larga que la guía telefónica. La semana pasada, en un taxi: "Yo me muero y tú no te enteras. En cambio, te mueres tú y la gente dice: «Vaya putada»". Ahí tercié un poco, lo reconozco, y le dije al conductor: "Bueno, bueno. No va a morir nadie. Al menos en este trayecto". Risas, más agradecimiento, complicidades, alguna confesión. Créanme: la gente es buena por encima de sus posibilidades. Y su bondad anula a los cuatro hooligans amargados, que los hay, y que no bajan la media. La gente, la buena gente, me ha traído hasta aquí, y solo por ella, por lo que significa, vale la pena luchar por un mundo más divertido. E incluso hacerse fotos todo el rato.

"El Berenjenal" en Interviú.

La fama

Martes, 5 de febrero de 2013

La fama según Bob Dylan

Tuit de medianoche

Miércoles, 19 de diciembre de 2012

Estreno de Nadie Sabe Nada. Estoy volviendo a casa. Me lo he pasado bien en el escenario. Ha venido el público y muchos amigos. Más que nunca. El estreno con más cariño que recuerdo. Gente que quiero y que admiro. Siento que el esfuerzo tiene esta maravillosa recompensa. La risa, la comedia, que tanto me ha dado, vuelve a tenderme la mano. Gracias a todos.
Pd: no he cenado. ¡Y que más da!

Tuit de medianoche

Descansar, pensar o las dos cosas a la vez

Lunes, 29 de agosto de 2011

Andreu y la hamaca Es un privilegio que, con la que está cayendo, pueda permitirme descansar un poco para volver con más fuerza, nuevas ideas y muchas ganas. De eso se trata. Aunque, vamos a ver, los que me conocen saben que cuando descanso no paro del todo. No sé hacerlo. Continúo con "mis cosas". Con mis dibujos, esos libros pendientes, las redes sociales, chafardeando, curioseando, hablando con amigos, viendo poca tele (muy poca) y pendiente de la actualidad y de mis compañeros de El Terrat.
Siempre fue así, pero actualmente parece mucho más importante no desconectar. Necesario diría yo. Es como si el mundo estuviera cambiando cada día, sin saber muy bien hacia adónde vamos. Cambios, revoluciones, modelos sociales, económicos y políticos que han caducado y provocan el hartazgo de los más perjudicados...

Así las cosas, creo que es vital saber por dónde se abre paso la vida y la gente. Y eso es lo que voy a hacer, para luego contarlo en un programa de comedia que esté a la altura de nuestros espectadores. Porque la comedia, como siempre, sigue siendo la mejor llave para abrir puertas y mentes. Y, de paso, reírte un poco que buena falta nos hace. Tenemos varios proyectos entre manos (en los que estoy implicado), que verán próximamente la luz. No os librareis tan fácilmente de mi. Me siento más en forma que nunca. Me noto querido y bien rodeado por mis compañeros de viaje y muy respetado por nuestros seguidores. Es todo lo que necesito para seguir en la brecha, aunque veces cierre los ojos imaginado un mundo mejor.

Mi manifiesto

Martes, 26 de abril de 2011

No hay nada mejor que tomar distancia de las cosas, para darle el valor y la importancia que tienen. No estoy cabreado, ni siento amenazada o coartada mi libertad. ¡Faltaría más! Estos días de vacaciones me han servido para pensar un poco (muy recomendable) y voy a internar resumirlo. Esto no tiene más pretensión que dejar claro lo que pienso y agradecer todas las muestras de apoyo. Seguiré haciendo lo que sé hacer, para la gente que quiera seguirlo y con más ilusión que nunca.

—Las redes sociales son importantes pero no son el centro del universo. Son una herramienta más de la revolución tecnológica.

—Tenemos mucha tecnología a nuestro alcance pero se nos ha acabado la paciencia, las ganas de escuchar, debatir y enriquecernos. Nos vale con el ruido, el nuevo opio para estos tiempos encabronados.

—El ruido no cambia las cosas. La acción, sí.

—"Seguir" a alguien en una red social no debe ser sinónimo de acoso o coacción. La libertad de expresión está por encima de todo y de todos.

—El anonimato es la máscara de los cobardes. El insulto, su única manera fácil de expresarse.

—Los que me atacan no me conocen, ni yo los quiero conocer.

—¿Para qué y cómo usaremos tanta tecnología?

—Podremos ser una sociedad interconectada y justa, que reclama información libre a la vez que da voz y oportunidades, o una red de ociosos burgueses quejicas e intolerantes. De nosotros, depende.

—Haríamos bien en invertir toda esa rabia que circula por internet, en salir a la calle, movilizarnos, decirles a los culpables de la crisis que no tragamos.

—Hay que mover más el culo y menos el ratón del ordenador. ¿Hacen falta más ejemplos de revoluciones, de gritos populares por una sociedad más equilibrada?

—Hay más gente buena que mala. Siempre ha sido así y siempre lo será. Yo trabajo para los buenos.

—Los periodistas (o lo que queda de ellos) están embobados con las redes. Utilizan las "entradas" como noticias (la mayoría de veces es mera cotidianidad) y no se molestan en confirmar o documentar. Una prueba más de la decadencia errática de la profesión.

—La nueva censura son los intereses empresariales de las empresas de comunicación.

—Búscate las fuentes de información. Aplica tu sentido común, selecciona y acércate a la verdad.

—Y, por último, recuerda: mucho mejor un buen arroz con los amigos de verdad que dos horas en internet.

Andreu Buenafuente
2011