La cuestión es no parar

Jueves, 29 de septiembre de 2011

Nueva York, mala ciudad para descansar, buena ciudad para empaparse de todo y coger en un par de días su ritmo endiablado. Eso me gusta. Es curioso como puedo ver más cosas aquí en unas semanas, que todo un año en Barcelona.

Una de las sorpresas ha sido el descubrimiento de Israel Galván, un bailarín de flamenco que rompe todo los esquemas, los reinventa, te atrapa.


Por ahí andaban los Gomaespuma con su nuevo proyecto televisivo. Luego me confabulé de nuevo con mi amigo y cómplice pictórico Mikel Urmeneta. ¡Qué gozada! Solo puedo decir que nos reunimos para pintar en una antigua sinagoga, propiedad de un español y que el tema que escogimos fue "la crisis en España". Muy pronto, más noticias.

Las ideas y las ganas atraen a la gente. Rocío, una andaluza que estudia documentales en Los Angeles, junto a Dario y Nico rodaron toda la jornada. Al día siguiente, contacté con Jordi Graupera por recomendación de Jordi Évole. Gran conversador y muy bien "amueblado", que colabora con La Vanguardia y Rac 1, mientras acaba su doctorado de filosofía. Hablamos de España, de Europa, con la libertad y la perspectiva que da la distancia.

La agenda va cargada. "Billy Elliot el musical", me pareció billante, aunque nunca me acabé de "creer" los musicales. Y, mientras tanto, conectado a Twitter, descubriendo el 15M americano en Wall Street (ya empiezan a concentrarse los jóvenes) y disfrutando del hervidero neoyorquino que se aleja del verano para ir entrando en el frío otoño. Aunque aquí, lo único frío que hay es el clima.

La cuestión es no parar

El profeta en su tierra

Martes, 5 de octubre de 2010

Daba gusto ver el teatro Coliseum de Barcelona, el pasado fin de semana. Berto cerró su gira de "La apoteosis necia" y arrasó los tres días. Más de cuatro mil personas (me incluyo), fuimos a verle. ¿Y qué vimos? Pues posiblemente uno de los mejores espectáculos de humor del país en estos momentos. Divertido, ingenioso, compacto, sorprendente y maduro. Berto se ha coronado en su casa, profeta en la Gran Vía. Y se lo merece. Lo digo yo que le conozco mucho. Respeta al público, se lo curra y lo deja todo en el escenario. Luego se marcha a casa "que estoy un poco cansado". Me alegro por mi compañero y me imagino su futuro. Es inmenso. Todo lo que él quiera.

El profeta en su tierra

500 Tricicle

Jueves, 24 de diciembre de 2009

Aquí está la nueva y heterodoxa compañía de Tricicle. Solo actuamos cada vez que los catalanes cumplen quinientas funciones. Como el otro día, en el Poliorama de Barcelona. Fue un placer asistir entre bambalinas a la representación y compartir la felicidad de unos clásicos que están más en forma que nunca. Otra cosa fue nuestra aportación. Pero como era una fiesta, todo valía. Felicidades.

500 Tricicle

Tricicle 30 años

Lunes, 30 de noviembre de 2009

Mis amigos de Tricicle celebran treinta años en los escenarios. ¿Cómo? Pues como debe ser, trabajando. Estamos ante el grupo con el éxito más largo y sostenido del teatro español. Siempre les va bien. Siempre lo hacen bien. Se lo curran, no paran, se exigen, gozan, sufren y ahí siguen.

Ahora están en el teatro Poliorama, en las Ramblas de Barcelona. Los últimos diez minutos son una antología de lo mejor de su carrera. Es ahí cuando te das cuenta de que forman parte de tu vida, de lo que has visto, de lo que te ha hecho reír. Felicitats!!!
Tricile 30 años
(Foto de César Núñez)

La lección de Roberto Álamo

Lunes, 26 de octubre de 2009

Urtain
Ya puedo decir que soy uno de los que se ha quedado embobado con el recital de teatro que protagoiniza Roberto Alamo en "Urtain" de Animalario. ¡Brutal!
Me lo había dicho, pero quería verlo con mis propios ojos. Hace mucho, mucho tiempo que no había disfrutado con la construcción de un personaje y Roberto lo ha conseguido. Preparándose durante más de un año, enamorándose del mito caído, metiéndose en su piel, en su cuerpo, en sus músculos, en su voz, en sus balbuceos. Les quedan pocos días en el teatro Romea de Barcelona.
Yo no me lo perdería. Felicidades Roberto. Y a Animalario, por supuesto.