Dejen tranquilo a
Eduardo Gómez

Miércoles, 26 de noviembre de 2014

Uno de los invitados que más nos han sorprendido últimamente ha sido Eduardo Gómez, ese icono de la comedia vecinal, ese actor intemporal que bien podría haber nacido hace cien años, trescientos o la semana pasada. Un hombre al que quiere todo el mundo y que cuando abre la boca ya te ríes. Diga lo que diga, cosa que le jode un poco porque "a veces no quiero ser gracioso, pero se ríen igual". Gómez llamó una noche a una de nuestras secciones en directo donde contactamos con los espectadores por el mero gusto de hablar. Se coló por sorpresa y nos gustó tanto que le invitamos unos días después. Y así fue. El actor tiene un discurso desmitificador sin complejos. Le importa un pimiento la fama y ya se ha bajado del tren de La que se avecina porque "estaba cansado física y psicológicamente". Lo mejor vino cuando le pregunté qué esperaba del futuro. "Mira, yo lo que quiero es estar en el sofá de mi casa en la Costa del Sol e ir recibiendo guiones y mandarlos a la mierda tirándolos por la ventana. De momento, solo tengo el sofá". No se me ocurre otra manera más nihilista y mediterránea de encarar lo que está por llegar. Hagan el favor de dejar tranquilo a este señor, disfrutar de su presencia y ofrézcanle papeles a su altura, que es mucha. Ahora que, por lo que parece, vuelven a estar de moda las comedias, puede que llegue el gran momento de Gómez. Mándenle un guion.

La corrupción: ese gran guión
No hay noche en la que nuestro programa no incluya algo sobre la corrupción. De hecho, ahora empiezo siempre diciendo "corrupciones y buenas noches". Un homenaje a Sandro Rey y su "bendiciones y buenas noches". La corrupción se ha convertido en el gran filón del que ir a sacar la materia prima para el guion humorístico. Una triste realidad (¿marca España?) sirve para una divertida parodia. Así está el patio y no parece que vaya a ir remitiendo, más bien al contrario. Abundan los mensajes en las redes que nos dicen "menos mal que dais la vuelta a tanta porquería para que nos riamos". Pues sí, al menos lo intentamos. Pero es que no tenemos otra elección. A veces nos preguntamos si no estaremos abusando, y a pesar de ser conscientes de que somos los más imperfectos del planeta, algo nos empuja a sacar esos trapos sucios (que nos afectan a todos) y ejecutar la terapéutica misión de reducirlos a broma públicamente. Es una manera inofensiva de desahogarnos. Luego hay otra, que sería no olvidarse de toda esta podredumbre en las próximas elecciones, pero hay pruebas desconcertantes en el pasado de que la gente no se acuerda en ese momento decisivo y vuelve a votar a los de siempre. ¿Sucederá de nuevo?

Algo se muere en la comedia cuando una terrateniente se va
La duquesa de Alba ha muerto a los 88 años de edad y, en estos momentos, todos los guionistas de humor están cerrando la carpeta con su nombre, que tantos chistes de gloria nos ha facilitado en el transcurso del último siglo. Es una especie de acto de caballerosidad que tiene una duración indefinida. Ya saben, lo de "tragedia más tiempo, igual a comedia". Pasado este paréntesis (cada vez son más cortos), quizás volvamos al enorme filón que proporciona la figura de Cayetana, su esponjoso pelo y su indescifrable hablar. "Aristócrata con vocación de bohemia". Me encanta esta definición. Los humoristas, pues, damos un pequeño paso a un lado, pero los periodistas y comunicadores serios se deshacen en elogios y programas especiales. Todo esto, en el país con la tasa de paro más alta de Europa y donde cada vez hay más gente que no puede pagar la calefacción este invierno. El mundo, desgraciadamente, es así. ¡Olé!

"Memorias en diferido" en Interviú

Eufemio is back

Miércoles, 12 de noviembre de 2014

Ha vuelto. Dice que solo hablará del "proceso soberanista" catalán. Solo hará chistes ambientados en el "pulso nacionalista". En la "deriva secesionista". Bueno, en lo que viene a ser el cacao actual. Lo ha dicho muy serio y con la ceja levantada. Habrá que estar atentos.

Eufemio

Star Wars

Lunes, 3 de noviembre de 2014

Al final (casi) todos mueren.

Cantar
(más o menos)

Viernes, 3 de octubre de 2014

Está bien romper la rutina de vez en cuando. La sorpresa es el alma del espectáculo, siempre lo he pensado. Por eso, el día que nos visitaba Pimpinela, menda y lerenda nos marcamos un dúo de homenaje a los inventores del género de la discusión romántica. Y funcionó. Les aseguro que los primeros que nos divertimos fuimos nosotros. Yo ya me iría de gira.

Pimpinelos

Volver es mejor que irte

Jueves, 25 de septiembre de 2014

Vale para todo. Regresar es mejor que perderte. Irse es un final, volver (al lugar donde lo pasas bien) es jugar sobre seguro. Pienso todo eso esta semana, la de nuestro regreso a las profundidades abisales de la madrugada. ¡No importa el horario! "Lo bueno va tarde", le dije a una seguidora que me pidió avanzar la emisión. "Lo bueno va tarde" es como una frase que ya ha dicho otro. Se lo preguntaré a Juan Cruz, que seguro que lo sabe. Más vale tarde que nunca (esta sí). Volver significa volver a maquillarse, volver a perseguir la risa y compartirla con esos benditos insomnes que nos animan desde el anonimato activo. Porque, aunque no sepa cómo explicarlo, los que actuamos sabemos de alguna manera que hay gente al otro lado. Por eso lo hacemos, claro. Gente igual o más loca que nosotros. Yo los llamo "como de la familia". Esta temporada, además, cumpliré diez años transitando por el late show patrio. Diez años paseando en pijama por la cornisa de la programación, con alguna caída pero no al vacío. Seguimos vivos, seguimos con ganas de cachondeo y esa es la mejor noticia. "Ya dormiré cuando me muera", solía decir un amigo.

Dustin Hoffman es un insatisfecho
Bienvenido al club. Descubro con admiración que el gran actor se considera un insatisfecho crónico. Lo explicó en el Festival de Toronto, donde presentaba película, y no tuvo reparos para decir lo que piensa. Que no le gusta el Hollywood actual, por ejemplo, y hasta pidió trabajo en las series de televisión, donde parece que se ha atrincherado últimamente el talento. Hoffman dejó a un lado la impostura -¡bien!- reconoció que por si él fuera haría doscientas tomas de la escena. Un apasionado, un artesano de la vieja época que al no tener físico para hacer de superhéroe ve como escasea el trabajo. Alucino. ¿Y si le damos un papel de Superlópez en España?

Improvisar es una droga
De momento, legal. Todo se andará. Improvisar es lo mejor, es adictivo, sorprendente, estimulante y cada vez menos frecuente en el mundo de la comunicación. El mundo se ha puesto muy previsible, muy controlador, muy tontorrón. Por eso disfruté como un niño viendo al genial Alejandro Dolina en la sala Galileo Galilei, donde recaló con su show radiofónico "La venganza será terrible". Treinta años lleva el genio de Dolina columpiándose con la palabra, con la risa, con las historias, con la música. Siempre sin red. El programa dura dos horas y cuando acaba quieres más y más. Ahí está el secreto de su longevidad. Le he invitado a mi programa. Quiero que lo conozca más gente. Lo bueno debe compartirse, difundirse, gozarse. Fuimos a cenar, amparados por Luis Piedrahita, y le dije que lo que más me gustaba era que no tenía prisa. Trabaja el humor con calma, escrito en redondilla... Parece una tontería pero ahora todo el mundo tiene prisa en la radio y en la tele. Se ha confundido el ritmo con la velocidad (como el tocino) un poco vacía. "¡Que pasen cosas!", suelen pedir los programadores. Lo que sea. ¡Cosas! Y muy rápido. A veces pienso que un buen programa sería poner una cámara en el puente de un autopista enfocando a los carriles y en una hora punta. Pasan muchos coches y bastante deprisa. Se podrían hacer entrevistas de un segundo (justo el momento en el que pasan por debajo del puente). ¿Se imaginan la cantidad de entrevistas que cabrían? Una locura. Lo voy a proponer. Se llamará COSAS, así en general. ¿Querían ritmo? Se van a enterar.

Nota: se podría rodar en Cataluña, donde vamos sobrados de autopistas. Cuando los coches pasaran por los peajes (de los que también vamos sobrados) pondríamos publicidad.

"El Berenjenal" en Interviú.