Ataque

Lunes, 7 de julio de 2008

La ciudad es un escenario de guerra de obras permanente. Quizás, algo más en verano. Me encontraba parado en un semáforo, cuando escuché el bramido metálico de una criatura robótica a mi izquierda. Extendió su brazo amenazador. A saber lo que estaría haciendo… Nos separaba un fino muro de ladrillos rebozados. Pensé si había hecho algo malo en las últimas horas. Respiré aliviado cuando el semáforo se puso en verde.
Brazo mecánico 1
Brazo mecánico 2
Brazo mecánico 3

Otro Robert de Niro

Jueves, 19 de junio de 2008

¡Dios mío, están por todas partes! Este «de Niro», viajaba en autobús por la calle Gran de Gracia de Barcelona. El no me vio, pero yo pude sacar la foto desde mi coche.
Otro Robert de Niro
Lo veo un poco más gordo. ¿Has visto alguno más? No dudes en mandar la foto a El Terrat y ellos me la harán llegar. Hay que seguirle los pasos.

Lo de la rivalidad

Miércoles, 7 de mayo de 2008

Me piden un artículo los del diario Público con motivo del Madrid-Barça. Les digo que paso bastante del fútbol. «No, no. Sobre la rivalidad entre ciudades». «Vale».
Mandé estas lineas:

«No puedo hablar de la rivalidad entre Barcelona y Madrid porque no creo en ella. Creo en la complementaridad, en la suma y en el enriquecimiento. Lo de la pugna entre ciudades nos sirve para echarnos unas risas tomando unas cervezas, pero no se ajusta a la verdad. Toda la gente inteligente que conozco ama las dos ciudades, sabe disfrutar las diferencias y valora la personalidad de cada una.

En toda mi carrera, jamás he encontrado problema alguno por el hecho de vivir y trabajar en Barcelona. Diría que incluso al contrario. Así de fácil fue, por ejemplo, la decisión de emitir nuestro programa desde casa. Lo propuse, se aceptó y ya está. En aquel tiempo pensé: «¿Por qué pueden hacerlo otros países, -USA por ejemplo- y no pasa absolutamente nada?». Los Angeles-New York, Barcelona-Madrid. ¿Dónde está el problema? Bueno, en honor a la verdad, debo reconocer que se pierde presencia en el meollo empresarial, artístico, político y de gestión general que goza Madrid. Pero gano en libertad y tranquilidad. No saben el placer que produce no tener que acudir a ninguna fiesta, ni compromiso indeseado. Gozo de la distancia que necesitamos los cómicos para reírnos de todo/todos. Conozco a menos famosos pero puedo vivir sin notarlo.

Madrid y Barcelona se necesitan. Tendría que haber cuarenta Aves y cincuenta puentes aéreos. Viajar cura todos los males, acerca a la gente, elimina suspicacias y yo diría que hasta adelgaza.»

La lluvia

Martes, 22 de abril de 2008

Además de necesaria, es fotogénica. Los de la publicidad, siempre mojan las calles antes de rodar el anuncio. Por algo será. Los cielos encapotados suavizan y filtran la luz. La ciudad es un inmenso plató de fotografía. El agua llena de brillos el paisaje y las gotas son esos pequeños milagros diminutos que se pegan en los cristales.

La gente se comporta de otra manera. Camina de otra manera. Cuando llueve en Barcelona (no muy a menudo, por cierto), no puedo dejar de disparar fotos.
Lluvia (1)
Lluvia (2)

Decepcionante Laporta

Miércoles, 6 de febrero de 2008

Ya no volveremos a invitar a Joan Laporta. El equipo de BFN, lleva más de dos años intentándolo y, a estas alturas, nos hemos dado cuenta de que no quiere venir. Bueno. Pues que no venga. Pero, llegados a este punto, el tema bien merece una pequeña explicación. Nunca hemos tenido nada en contra del presidente del Barça. Mucho menos de la institución. Recuerdo que cuando empezamos a emitir desde Barcelona, albergaba la ilusión de que el club nos echara un capote (por lo del factor local) y nos ayudara un poco en aquellos complicados meses del despegue a nivel nacional. Nada. No hubo reacción. Los jugadores que han venido, siempre lo han hecho a título personal y, la verdad es que siempre les estaré agradecido. El club, nada. Ni un movimiento. Todo excusas y demoras, con los argumentos de las agendas. (Laporta debe tener una agenda más llena que el presidente de la ONU).
Laporta
Hace unos dos meses, le escribí una carta personal en la que le mostraba mi desconcierto y le invitaba a venir a BFN para disipar cualquier duda. Nada. Ni una respuesta. Ahí es cuando la ignorancia se convierte en ofensa. Todavía, a día de hoy, no sé que ha podido pasar, aunque confieso que ya no me importa. Creo que el club está por encima de sus dirigentes. Es una pena, pero es así. Hay personas que ven enemigos por todas partes. Yo solo veo amigos. Y a Laporta, no lo veo. Ni lo veré. Este es el desencuentro más tonto y gratuito de la historia de la televisión.

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