Dibujo de Mikel Urmeneta. El lo llama «Goyafuente». Gracias amigo.
Resaca Goyas
Premio FHM
La revista FHM ha hecho un concurso entre sus lectores para dar unos premios de televisión. Y los lectores han tenido a bien darme el de mejor presentador, pero siento decirles que no voy a aceptar este premio. ¿Por qué, se preguntarán ustedes? Porque si sigues leyendo la lista, te encuentras con que, al final, aparece la categoría de «Peor comediante», que ha sido concedida a Pablo Motos. Y esto, no puede ser. Como compañero no puedo apoyar unos premios en los que se humilla innecesariamente la labor de otro cómico. No verás una fórmula como esta en cualquier otra lista de premios, ya sea de cine, periodismo, o cualquier otra disciplina. Pero sí en una de cómicos. ¿Por qué? ¿Porque somos graciosos? De acuerdo, somos graciosos. Pero también somos profesionales.
¿Balón de oro?
El nombre ya suena trasnochado. ¿Un balón de oro? Parece el capricho de un dictador africano. Lo segundo: ¿nos hacía falta entrar en esta dinámica comparativa y frustrante de a ver quién es mejor? Este premio, de peligrosa amenaza fraticida para los del Barça, es un cuento chino que la FIFA ha organizado y pautado con el culo. ¿Mejor del mundo o mejor del año? ¡Que se aclaren, hombre!
Los grandiosos, modestos, nobles y brillantes Xavi e Iniesta, no se merecían el papelón. Ni Messi, que no sabía donde ponerse. Hace mucho tiempo que pienso que los premios sacan lo peor de nosotros: vanidades, competitividad absurda, comparaciones innecesarias y un largo etcétera. Este era el año de la cantera del Barça. El año del triunfo de los currantes y artistas contra los mediáticos engominados.
Y así quedará en nuestra memoria, diga lo que diga la FIFA. Y ganar el Mundial fue una pasada. A ver si nos vamos a olvidar.
Los Goya
Todo el mundo me felicita por los Goya. Tengo la impresión de que he ganado uno cuando, en realidad, lo que me ha tocado es una responsabilidad. Pero bueno. Algo de premio sí que tiene. El premio de poder presentar la gala a nuestra manera y pasar un buen rato con los amigos del cine español. Hace semanas que ya estamos trabajando y quedan… ¡tres meses!
De momento se agradece la complicidad de la Academia con Álex de la Iglesia al frente que, cada vez que me ve, me ata a una silla. Espero estar a la altura de lo que se espera de mí.
Encantado de ser un «gat»
Fue todo un honor recibir el premio de humor «Gat Perich», junto al dibujante KAP, el pasado sábado en Barcelona. Nos llevaron en golondrina, comimos canapés, nos hicimos fotos y agradecí el premio para cómicos (¿el único en España?), que cada año honra la memoria subversiva y ácrata de Jaume Perich. Se lo dediqué a Rubianes y dije que, ahora, no hay que dejar que se apague la antorcha de libertad humorística que Pepe ha dejado en nuestras manos de caricatos.
Buena gente, los dibujantes. Siempre pensando como resumir y reírse del mundo en una viñeta. Una profesión reservada para mentes muy afiladas. Gracias Fer.