Dejo una obra pequeñita en casa. Como diciendo «ahora vengo». A veces viajo tanto que ya no sé ni en que ciudad estoy. Los dibujos actúan como un GPS.

Dejo una obra pequeñita en casa. Como diciendo «ahora vengo». A veces viajo tanto que ya no sé ni en que ciudad estoy. Los dibujos actúan como un GPS.

Otra obra pintada a medias con mi hija. Puede que sea lo que más me gusta hacer. Arte a cuatro manos, que se relaciona, impulsivo, sin prejuicios y que captura un momento para siempre. Este es de 2017, cuando todo era… era… diferente.

Se acerca un programa especial. Uno de los más especiales que hemos hecho. Un programa de apoyo, de alivio y de cariño hecho con el corazón y usando lo que mejor se nos da y nos pidieron: comedia.
Hemos estado en La Palma con ‘Late Motiv’ sin sensacionalimos. Un poco de información contrastada, escuchando a los que saben y buscando las risas con esa gente a la que hay que apoyar (no solo ahora) y aplaudir y que llenaron una terraza delante del mar para buscar algo parecido a la normalidad.
La naturaleza a veces es incontrolable y monstruosa pero la condición humana le hace frente y mira a los ojos del volcán.
Late Motiv por La Palma.
Próximamente.

Mi amigo Pepe siempre garantiza una tarde/noche diferente. Es un tipo imprevisible porque no tiene nada que perder.

Una joven seguidora del ‘Nadie’ me enseña su tattoo. «He pasado una mala época y me habéis ayudado. Escuchaba el Nadie a todas horas».
La broma entra por la piel y ahí se queda. La prueba de que, a pesar de todo, podemos ser felices.
