Estreno de Nadie Sabe Nada. Estoy volviendo a casa. Me lo he pasado bien en el escenario. Ha venido el público y muchos amigos. Más que nunca. El estreno con más cariño que recuerdo. Gente que quiero y que admiro. Siento que el esfuerzo tiene esta maravillosa recompensa. La risa, la comedia, que tanto me ha dado, vuelve a tenderme la mano. Gracias a todos.
Pd: no he cenado. ¡Y que más da!
Sí, ya sé que la frase original es al revés. Pero también funciona si cambias el orden. Y todavía más, cuando ves situaciones como esta.
Buenos Aires, Argentina. Un joven pasea dos perros. Uno de ellos decide dejar un "regalo" en la acera. Su propietario, siempre atento, recoge con una bolsita las minas anti-zapato. Así como cambias los pañales de tu hijo porque lo quieres, no se me ocurre otra explicación para este momento. Solo te recoge las cacas un amigo. Y eso, los perros, deberían saberlo.
Un buen amigo me envía un video desde muy lejos. Solo un video, una actuación musical de dos genios en la televisión. (Sí, sí, hubo un tiempo en el que los músicos iban a la televisión). Por la pieza, por lo que desprende, por lo que transmite, creo entender cómo se encuentra mi amigo. El jazz es un estado de ánimo.
Casualidad fatal: anoche hablaba con mis mejores amigos sobre la incapacidad de acumular tantos datos en nuestras cabezas de casi cincuenta años. "La mía está a tope, ya no me cabe nada más, se me olvidan las cosas", decía uno. Otro añadía: "Cada vez que debo entender algo nuevo, sé que esto empujará algo antiguo y que lo olvidaré". Cabezas como discos duros hasta el límite, con el ventilador en marcha para que no estallen del recalentamiento. Así está la mía, la de muchos.
Esto es una gran olla a presión. Y van y me escriben de Interviú: que voy tarde. ¡Joder, se me olvidaba! Claro, normal. Tengo la cabeza como una bandada de miles de golondrinas enloquecidas. Primas de riesgo, crisis, indignados, recortes, bancos, créditos, urgencias, mi programa que se acaba, ¡malditas audiencias!, ¿qué quiere la gente?, ¿seré yo?, ¿quién soy?, ¿alguien sabe quién es de verdad?, ¿nos estamos "estupidizando"?, ¿tendrá razón Vargas Llosa en su último ensayo?, más crisis, titulares apocalípticos, primeros incendios de primavera, vacaciones sin ganas, muchos sin vacaciones, golondrinas, golondrinas, golondrinas... ¿Por qué las veo oscuras?, ¿tendría razón Bécquer? ¿Hubo algún tiempo bueno para la lírica?